El paso de peatones que existe entre A Revolta y la playa de A Lanzada, en la zona de Noalla (Sanxenxo), contará este verano con un nuevo sistema para regular la convivencia con el tráfico rodado.
Según ha anunciado el gobierno municipal de Sanxenxo, el controvertido semáforo de As Salinas, que ordena el tráfico en esta zona, estrenará funcionamiento a partir de este viernes.
El objetivo es equilibrar mejor los tiempos de espera de vehículos y peatones para favorecer la fluidez de tráfico y garantizar la seguridad vial.
Hasta ahora, el semáforo estaba en ámbar todo el tiempo y era necesario pulsarlo para que pasase a verde para los peatones y rojo para los vehículos.
A partir de ahora estará siempre en verde para vehículos y se pondrá en rojo cuando le pulse el peatón, que tendrá quince segundos para cruzar.
El intervalo entre cada pulsación del peatón deberá tener una espera de, al menos, tres minutos para que se ponga de nuevo en verde.
Con estos cambios, el Concello espera poder conjugar mejor las necesidades de los peatones y, al mismo tiempo, no atascar la circulación en un punto sensible de la red viaria.