La obra nueva toma impulso en la Boa Vila mientras la rehabilitación pierde protagonismo

Pontevedra
09 de febrero 2026

Para 2026, los expertos prevén un sector de la construcción activo, con aumento de costes y crecimiento de la obra nueva frente a la rehabilitación

Edificios en construcción en Valdecorvos
Edificios en construcción en Valdecorvos / Mónica Patxot

La construcción de vivienda nueva empieza a despuntar en Pontevedra y su área de influencia, desplazando poco a poco a la rehabilitación, que había sido protagonista en los últimos años.

Según datos del Colegio Oficial de la Arquitectura Técnica de Pontevedra (Coatpo), en 2025 se tramitaron 279 expedientes de obra nueva, frente a los 276 de 2024, elevando su peso sobre el total de actuaciones por encima del 30%. Por el contrario, los expedientes de rehabilitación cayeron un 10,2%, hasta 607.

El presidente del Coatpo, Manuel Rañó, señala que el cambio de tendencia es evidente ya que la vivienda nueva está tomando el relevo, mientras que la rehabilitación energética impulsada por fondos europeos pierde fuerza.

El delegado en Pontevedra, Ricardo Sobral, destaca el impulso de nuevas promociones, especialmente de vivienda protegida, gracias a la colaboración entre Concello y Xunta y a la generación de suelo. "La rehabilitación, que fue y seguirá siendo estratégica para una ciudad histórica como Pontevedra, pierde el protagonismo de los últimos años, en los que fue incentivada por fondos de la Unión Europea", afirma. 

Los presupuestos también reflejan este cambio. El Presupuesto de Ejecución Material (PEM) medio por proyecto se situó en 226.875 euros, un 11% más que en 2024, impulsado por el encarecimiento de materiales, salarios y la creciente demanda de obra nueva. El total de PEM de la provincia alcanzó los 201 millones de euros, un aumento del 3,3% respecto al año anterior.

Durante 2025 se iniciaron en toda la provincia 736 viviendas unifamiliares, un 41,5% más que en 2024, y 54 edificios que albergarán 1.625 viviendas, frente a los 47 edificios y 1.430 viviendas del año previo.

En este año 2026, los profesionales prevén un sector activo, con más obra nueva y costes en aumento.

Rañó advierte que la falta de personal cualificado sigue siendo un lastre y subraya la necesidad de agilizar trámites, coordinar políticas públicas y reforzar la colaboración público-privada para equilibrar el mercado y responder a la demanda de vivienda asequible.