Las obras de humanización de la avenida de Ourense, en Marín, encaran una nueva fase, ahora centradas en el tramo que va desde el Concello hasta la biblioteca pública Vidal Pazos.
La empresa adjudicataria explica que su objetivo en esta zona es ampliar la acera al tiempo que se mantienen los árboles existentes entre el Concello y los juzgados. Para eso, se eliminarán los parterres de hierba y se crearán alcorques de tamaño adaptado a los ejemplares plantados.
Según la información facilitada desde el Concello, con esta actuación habrá más espacio para los peatones, dado que actualmente la acera es demasiado estrecha para el importante uso que se le da a esta zona. Es un área llena de instalaciones clave como el Concello, Aduanas, los juzgados o la biblioteca y soporta mucho tránsito peatonal.
La humanización ya avanzó en toda la fase de Cantodarea y hasta el punto frente al astillero de Nodosa, donde se ubicará la rotonda que regulará mejor el tráfico. Esa será la última fase de ejecución del proyecto, financiado con fondos estatales.
Una vez finalizado todo el itinerario, se actuará en el pavimento de la calzada y se repintará el eje de los carriles de circulación.
Dentro del proyecto está incluida la renovación de las farolas y puntos de luz y en paralelo también está prevista la instalación de bancos y otro mobiliario urbano de jardinería, que correrá a cargo de los fondos propios municipales.