Las obras del Gafos y la Rúa do Santo, atascadas con la burocracia

Pontevedra
12 de mayo 2026

El inicio de las obras de renaturalización del Gafos en Pontevedra se retrasa unos días por trámites administrativos, aunque el Concello espera comenzarlas de forma inminente

César Mosquera, concejal de Mobilidade

El arranque de las obras de renaturalización del río Gafos en Pontevedra tendrá que esperar unos días más. Aunque el Concello había anunciado inicialmente que los trabajos comenzarían el pasado 11 de mayo, la maquinaria todavía no ha entrado en acción.

El concejal de Infraestruturas, César Mosquera, ya había advertido de que esa fecha era "aproximada" y dependía de las empresas adjudicatarias, Covsa y E.C. Casas, encargadas de ejecutar el proyecto a través de una unión temporal de empresas (UTE).

Finalmente, el retraso se debe a un trámite administrativo relacionado precisamente con la formalización y registro de esa UTE.

Mosquera restó importancia a la demora y aseguró este martes que el inicio de las obras es inminente. "Será cuestión duns días", señaló el edil, que confía en que la firma del acta de replanteo pueda realizarse esta misma semana o, como mucho, la próxima.

El proyecto del Gafos forma parte de la estrategia municipal para recuperar espacios naturales y mejorar la integración ambiental del río a su paso por la ciudad, una actuación largamente esperada y que acumula ya varios ajustes administrativos antes de su puesta en marcha definitiva.

Mosquera también aprovechó para actualizar el estado de otro frente abierto en materia de infraestructuras como es la actuación en la Rúa do Santo.

Según explicó, la iniciativa ha tenido que superar un auténtico "muro" de autorizaciones administrativas.

El Concello ya ha recibido el visto bueno de distintos organismos implicados. Costas derivó inicialmente la competencia a Demarcación de Litoral, que finalmente concluyó que no era necesaria autorización específica para ejecutar la obra. También existe ya autorización de la Axencia Galega de Infraestruturas, al afectar la actuación a la carretera de Marín. Por su parte, Augas de Galicia dio luz verde después de solicitar un proyecto más ambicioso, ampliando la intervención aguas arriba, una modificación que incrementó el presupuesto inicial.

La principal incógnita continúa siendo ADIF. Mosquera reconoció que el gobierno local temía una negativa del administrador ferroviario, aunque destacó la "sorprendente axilidade" con la que se está tramitando el expediente. De momento, ADIF ha solicitado documentación complementaria y la autorización definitiva sigue pendiente, aunque el concejal se mostró optimista y cree que podría resolverse pronto.

El responsable de Infraestruturas defendió que, pese a los retrasos y obstáculos burocráticos, los proyectos "non están parados nin moito menos".

"Está a empuxarse, modificando e traballando constantemente", insistió, subrayando que el horizonte actual es "radicalmente diferente" al de hace apenas cuatro meses y que las perspectivas son ahora mucho más positivas para los vecinos de la zona.

Mosquera también lanzó una advertencia sobre el contexto económico que rodea a las obras públicas. Según explicó, las empresas constructoras están trasladando al Concello su preocupación por la fuerte subida de precios en materiales derivados del petróleo. El caso más llamativo es el del PVC, muy utilizado en redes de saneamiento, cuyo coste se habría disparado alrededor de un 55 %.

Por ahora, ninguna actuación municipal se ha visto paralizada por esta situación ni se han producido reclamaciones relacionadas con revisiones de precios, aunque el edil admitió que el riesgo existe. "Esperemos que non cree ningún problema; se o fai, xa daremos conta", concluyó.