Obstaculiza una prueba de alcoholemia quedándose con la boquilla e insulta, golpea y graba a los policías

Pontevedra
01 de noviembre 2025

Acaba detenido por agresión y resistencia a la autoridad. iba de copiloto en un coche que circulaba a gran velocidad y con los intermitentes de emergencia y la conductora desprendía aliento a alcohol

Policía Local de Pontevedra
Policía Local de Pontevedra / Mónica Patxot

La Policía Local de Pontevedra detuvo el pasado fin de semana a un hombre que intentó obstaculizar una prueba de alcoholemia y luego acabó insultando y golpeando a los agentes, además de grabarlos con el teléfono.

Según la información facilitada por la Policía Local, sucedió en la madrugada del pasado domingo, 26 de octubre.

Los agentes estaban en las inmediaciones de la Jefatura de la Policía Local cuando observaron un vehículo circulando a gran velocidad y con los intermitentes de emergencia activados.

Tras darle el alto, la patrulla se entrevistó con la conductora, que desprendía un fuerte aliento a alcohol.

Los agentes quisieron realizarle la prueba de alcoholemia y, en ese momento, el copiloto les arrebató la boquilla precintada, argumentando que estaba contaminada.

Los agentes le pidieron en diversas ocasiones que devolviera la boquilla, pero hizo caso omiso y comenzó a insultarlos.

Acto seguido, se apeó del vehículo para enfrentarse contra uno de los policías, llegando a golpearlo en el pecho.

Debido a la actitud muy agresiva y desafiante de este hombre, los agentes solicitaron el apoyo de dos patrullas adicionales, pero continuó enfrentándose a los policías. Además, grabó a los agentes con su teléfono móvil.

Según la información policial, dado que no atendía a las indicaciones para mantener la distancia de seguridad, finalmente, procedieron a su detención por los presuntos delitos de agresión y resistencia a la autoridad.

Cuando ya tenía los grilletes colocados, según la información policial facilitada, llegó a autolesionarse dándose golpes en el rostro contra la acera.

Finalmente, los agentes tuvieron que sujetarlo para impedir que continuara con las autolesiones y solicitaron la presencia de los servicios sanitarios.

Fue atendido en un centro sanitario y luego fue puesto a disposición del juzgado de guardia.