Hasta ocho conductores detectaron los agentes de la Policía Local de Poio en estado de embriaguez durante la pasada noche de San Juan.
Siete de ellos fueron denunciados por la vía administrativa, pero uno lo ha sido penalmente al haber dado un resultado positivo de 0,86 mg/l por aire espirado, casi cuatro veces más de la tasa máxima permitida.
Los positivos se registraron en Raxó, San Xoán, San Salvador y Campelo y, en total, la Policía Local realizó anoche 150 test de alcoholemia y fueron controlados unos 600 conductores.
Con respecto al resto de incidencias, señalan desde este cuerpo policial, fue una noche tranquila, ya que no hubo problemas relacionados con hogueras o aglomeraciones en playas y la hostelería del municipio mantuvo un comportamiento ejemplar.
Solo se detectaron dos barbacoas no autorizadas en la vía pública, se intervino un arma -una pistola de cuarta categoría- que portaba un menor de edad sin autorización y se incautaron pequeñas dosis de hachís y marihuana.