Esta tesitura expuesta no es excepcional del Cuerpo de Bomberos en Pontevedra, y desde la Plataforma consideran que ilustra la situación laboral y profesional en Galicia: “jubilaciones que no se cubren, plantillas que reducen efectivos, servicios con mínimos de guardia insuficientes para realizar operativos con calidad y seguridad”, a lo que se suma una falta de regulación de los servicios de bomberos: “nos encontramos con regímenes administrativos diferentes, sistemas de comunicación incompatibles, uniformes diferentes y protocolos diferentes”. Incluso en otras Comunidades Autónomas como Aragón, Euskadi, Navarra, Cataluña, entre otras, los bomberos tienen atribución de Agente de la Autoridad: “este hecho, que no tiene coste económico para las Administraciones, implica que un bombero funcionario puede evacuar un edificio si lo considera oportuno, mientras que un privado no puede ejercer esa potestad”.