Sanxenxo ha superado con solvencia la primera gran cita del año para su sector turístico.
La Semana Santa se salda con una ocupación media hotelera del 73,36%, una cifra notablemente superior a la del pasado ejercicio cuando la lluvia condicionó la llegada de visitantes.
Sin embargo, la sensación generalizada entre este sector es que el resultado podría haber sido aún mejor.
Así lo señala en un comunicado el Consorcico de Empresarios Turísticos de Sanxenxo (CETS) "la Semana Santa termina con los deberes cumplidos, pero con cierta sensación de que podrían haberse alcanzado mejores registros de ocupación".
Las condiciones meteorológicas favorables y un importante volumen de reservas realizadas a última hora marcaron el comportamiento de la demanda durante estos días festivos.
A pesar de ello, el balance deja un sabor agridulce entre los profesionales del sector, que confiaban en alcanzar registros más elevados.
"Las condiciones eran propicias para haber superado esa cifra y las buenas perspectivas no se vieron del todo cumplidas", reflexionó el presidente del Consorcio, Alfonso Martínez.
Por categorías, los hoteles de dos y cuatro estrellas lideraron los niveles de ocupación, con un 80% y un 79,3%, respectivamente.
Les siguieron los apartamentos turísticos, que alcanzaron un 76,8%.
En el caso de los establecimientos de una estrella, la ocupación media se situó en el 72,4%, mientras que los hoteles de tres estrellas registraron un 58,1%.
Los campings, por su parte, rozaron la mitad de su capacidad, con un 48,7%, mejorando de forma significativa los datos del año anterior.
Desde el CETS destacan que estos resultados confirman la solidez del destino, especialmente entre el turismo nacional y de proximidad, con una presencia destacada también de visitantes portugueses.
No obstante, subrayan la importancia de reforzar la programación de actividades para seguir atrayendo viajeros y consolidar la posición del municipio en el noroeste peninsular.
El sector considera superada esta primera prueba de la temporada, aunque insiste en la necesidad de continuar trabajando para optimizar los datos de cara al verano, el periodo crucial para la economía turística local.