La nueva sede productiva de Panadería Acuña en el polígono de Barro ya está plenamente operativa.
El traslado responde a la intención de modernizar el proceso de elaboración y mejorar las condiciones laborales, una prioridad para el negocio familiar que dirigen Andrés y Jacobo Acuña.
Durante las últimas semanas, la planta de la avenida de Vigo ha ido reduciendo progresivamente su ritmo para concentrar la mayor parte del trabajo en el nuevo centro, cuyos hornos se han estado ajustando desde septiembre.
El histórico obrador continuará como sede administrativa, punto de venta y espacio logístico, mientras que el grueso de la producción se traslada a las nuevas instalaciones.

Un espacio más amplio y con condiciones mejoradas
El salto cualitativo más visible llega en forma de mejoras técnicas. La zona principal de elaboración del pan casi duplica su superficie, pasando de 850 a 1.800 metros cuadrados.
A ello se suma un sistema de climatización integral, que mantiene la temperatura estable en todas las estancias. Este avance disminuye la exposición al calor, uno de los retos habituales en el sector panadero.
La robotización de tareas tradicionalmente manuales —como la manipulación y entrada del pan en los hornos— permite aliviar la carga física del personal.
También se han incorporado equipos de frío, que reorganizan los tiempos de trabajo y facilitan poder adelantar parte de la elaboración de las masas al día anterior, agilizando el proceso sin sacrificar calidad.

Tecnología sin renunciar al sello artesano
La cuarta generación de la empresa familiar subraya que este avance tecnológico no implica renunciar al carácter artesanal que distingue a Panadería Acuña desde su creación en 1950.
Las nuevas instalaciones llevan el nombre de Obradoiro artesán de panificación Rogelio Acuña Acuña, en homenaje al fundador, y también contará con su propio punto de venta al público.
Según explica Andrés Acuña, "estamos contentos con el resultado, nos hemos adaptado mucho mejor de lo esperado". La modernización del obrador mantiene la tradición artesanal y la calidad de siempre, al tiempo que facilita la producción y mejora las condiciones de trabajo para la plantilla.

Nuevos puntos de venta
La apertura de las instalaciones en el polígono de Barro-Meis coincide con un plan de expansión comercial que incluye dos nuevos establecimientos de venta al público, uno en Barro y otro en Vilaboa.
Con estas incorporaciones, Panadería Acuña amplía su presencia en la comarca y acerca su producto artesano a un mayor número de clientes.