La escena sorprendió a quienes aún transitaban por la ciudad de madrugada. Eran las 00:45 cuando dos vehículos de la Policía Nacional, junto a voluntarios de Protección Civil, trataban de cercar a un jabalí de gran tamaño que deambulaba por la zona urbana.
Para evitar riesgos, fue necesario regular el tráfico y así impedir que el animal irrumpiese en la calzada.
Durante varios minutos, el ejemplar se movió por la Praza 8 de Marzo, donde está instalada una estatua de la mascota del Salón do Libro el lobo Orbil, antes de dirigirse hacia la estación, seguido de cerca por los equipos de emergencia.
Este episodio no es un hecho aislado. En los últimos años, la presencia de jabalíes en Pontevedra ha crecido de forma notable, con avistamientos cada vez más frecuentes en espacios urbanos como la Alameda. Algunos de estos animales, incluso de gran tamaño, han sido vistos en pleno centro de la ciudad, lo que refleja su progresiva adaptación a entornos humanizados.
Las consecuencias de esta convivencia no siempre son menores. Se han registrado incidentes de tráfico vinculados a la irrupción de jabalíes en la calzada.
Galicia cuenta con una de las mayores densidades de jabalíes de la península, con una población que supera los 82.000 ejemplares. Este crecimiento, unido a la facilidad para encontrar alimento en zonas periurbanas, ha favorecido que estos animales se acerquen cada vez más a núcleos habitados, incrementando los encuentros con personas.
Ante esta situación, las autoridades insisten en seguir unas pautas básicas de seguridad como mantener la distancia, no alimentar a los animales, hacer ruido para disuadirlos y avisar al 112 si su presencia supone un peligro, especialmente en carreteras.