El conocido como violador en serie de Marín, responsable según las autoridades de al menos tres agresiones sexuales a otras tantas mujeres, se sentará esta semana en banquillo de la Audiencia de Pontevedra. Deberá responder por uno de estos asaltos.
Es, precisamente, el que mayor alarma social había causado en su día. La agresión sexual que sufrió una mujer de 75 años, vecina de Bueu, a la que este hombre presuntamente violó tras entrar de madrugada en su domicilio para robarle.
El acusado, al que se le imputan los delitos de agresión sexual, lesiones y robo, será juzgado a partir de mañana por unos hechos que se produjeron en marzo de 2017.
El fiscal relata que el acusado, tras fracturar los cristales y los barrotes de la puerta trasera de la vivienda de la víctima, subió por las escaleras y entró en la habitación en la que ésta dormía.
La mujer, que vivía sola en el domicilio, se vio sorprendida por su asaltante, que vestía ropa oscura e iba tapado por un pasamontañas, cuando el hombre encendió la luz de la habitación.
Tras sacarle el pijama a la fuerza y pegarle cinta aislante en la boca y en la cabeza, el acusado le tapó la cara con la ropa de la cama y la ató de manos y pies, según explica el fiscal, para a continuación agredirla en reiteradas ocasiones y violarla.
Antes de irse, el agresor cogió los 1.250 euros que la mujer tenía en su bolso y, para evitar que ésta pidiera auxilio de inmediato, tiró su teléfono móvil a la basura y abandonó la vivienda tras cortar la cinta con la que había atado a la mujer por los tobillos.
El acusado fue identificado y detenido ocho meses después y, desde entonces, está ingresado en prisión provisional comunicada y sin fianza.
En concreto, el fiscal pide para él 21 años de cárcel: quince por agresión sexual, dos años por un delito de lesiones y cuatro años por un delito de robo con violencia.
Además, reclama que tenga que indemnizar a la víctima con 3.060 euros por las lesiones que le causó y las secuelas psicofísicas que arrastra desde entonces, que devuelva los 1.250 euros robados y que asuma el coste de reparación de las puertas fracturadas
A mayores de esta agresión sexual, los investigadores lo relacionaron con otras dos violaciones a dos mujeres de 36 y 42 años de edad, a las que habría asaltado en otra vivienda de Bueu y en un bar de Cangas en julio y en septiembre de 2016 respectivamente.