Piden a la Xunta que contrate cazadores profesionales para hacer frente al exceso de población jabalí

Pontevedra
18 de octubre 2019

En Unións Agrarias afirman que el jabalí es el principal transmisor de peste porcina africana y se temen pérdidas de 740 millones de euros anuales si se produce algún caso en Galicia. Alertan también de que se registran cinco accidentes diarios en las carreteras gallegas por culpa de los jabalíes

Avelino López, Javier Iglesias y Ramón Vidal, en UGT
Avelino López, Javier Iglesias y Ramón Vidal, en UGT / PontevedraViva

Representantes de Unións Agrarias realizaban este viernes una petición pública a la Xunta de Galicia para que se busquen fórmulas que regulen la presencia de jabalíes en los montes gallegos.

Javier Iglesias, responsable de ganadería de Unións Agrarias y Avelino López, encargado de Desenvolvemento Rural en Deza dentro del mismo sindicato, alertaban de que actualmente la población de jabalíes en Galicia asciende a cerca de 200.000 ejemplares, una cifra imposible de controlar, según explicaban, por los cazadores y tecores en las batidas que se desarrollan actualmente. También explican que se ha reducido el número de cazadores. En la actualidad, la Sociedad de Caza en Galicia cuenta con menos de 42.000 licencias y que la ejecución de las batidas del puerco salvaje es muy complicada.

Ante esta situación, presentaron una iniciativa legislativa popular en el Parlamento de Galicia para reclamar que la Xunta aborde el problema del exceso de estos animales. Como solución proponen la contratación de batidores profesionales que se dediquen al control, como ya se ha probado en Francia o en Bélgica, donde se realizó esta iniciativa con éxito.

La presencia del jabalí, según datos ofrecidos por la Dirección General de Tráfico a Unións Agrarias, provoca cinco accidentes diarios en las carreteras gallegas. Además de los daños que causan en los cultivos, estos animales son los principales transmisores de la peste porcina africana. Javier Iglesias alertaba de que si se registra un solo caso de esta peste en Galicia sería una "catástrofe" económica brutal para todo el sector ganadero gallego y en concreto para el de Deza-Tabeirós. El cierre de fronteras provocaría pérdidas enormes en una actividad que, en Galicia, fatura 740 millones de euros anuales.

En Unións Agrarias sitúan en más de 15 millones de euros los daños que han sufrido los cultivos gallegos desde 2015 sin que la Xunta adoptara medidas para paliar la situación. Y los 600.000 euros que la administración gallega destina para el control de cara al próximo año resulta escasa para los responsables de Unións Agrarias.

Indican que las batidas aprobadas por la Consellería de Medio Rural como emergencia cinegética para 30 concellos es insuficiente porque no afecta a toda Galicia y resultará difícil que las sociedades de caza, formadas por aficionados, puedan hacer frente a este exceso de población.

También muestran su oposición a la utilización de otros métodos como las trampas, que resultan más peligrosos, o la esterilización de jabalíes, medida que fracasó ya en Cataluña, indicó Javier Iglesias.