El pleno de la corporación de Caldas de Reis celebró este miércoles una sesión extraordinaria en la que dio un paso necesario respecto al proyecto de la variante oeste.
La corporación aprobó la solicitud formal para renunciar a continuar con la tramitación del estudio informativo impulsado por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, tal y como estaba concebido hasta ahora.
El alcalde, Jacobo Pérez Gulín, explicó que este acuerdo plenario constituye un requisito imprescindible para que el Gobierno central pueda cerrar definitivamente el expediente.
El documento será remitido en los próximos días al ejecutivo estatal con el objetivo de poner fin de manera oficial a la propuesta.
Esta decisión llega después de la reunión mantenida la semana pasada con el delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, en la que participaron tanto el regidor como representantes de plataformas vecinales contrarias al proyecto.
En ese encuentro ya se había subrayado la necesidad de que el pleno municipal formalizase su rechazo institucional a la iniciativa.
El alcalde quiso destacar el papel de la ciudadanía en este proceso, subrayando que la implicación del tejido social de las parroquias resultó determinante.
Según indicó, la retirada del proyecto supone "un triunfo de la vecindad", tras meses de movilización y trabajo conjunto entre el Concello y los colectivos sociales.
Durante ese periodo se organizaron protestas, reuniones con responsables estatales y se presentaron cerca de 6.000 alegaciones, con la colaboración activa de la administración local.
Con el archivo del estudio actual, el Concello abre ahora la puerta a replantear una alternativa que responda mejor a las necesidades del municipio y reduzca el impacto sobre su territorio.
En este sentido, Pérez Gulín defendió que la solución a los problemas de tráfico pasa por ejecutar un enlace entre las carreteras N-550 y N-640 independiente del acceso al puerto de Vilagarcía, considerado uno de los principales focos de afección en la propuesta descartada.
El regidor se mostró confiado en que pueda diseñarse un nuevo proyecto más respetuoso con el entorno urbano y rural de la localidad.
Asimismo, agradeció la receptividad mostrada por la Delegación del Gobierno y por las instituciones estatales al atender la postura expresada de forma mayoritaria por la sociedad caldense, que ha dejado claro su rechazo al planteamiento inicial de la variante oeste, según recalcó.