Poio celebró este sábado por todo lo alto el entierro del Galo Fodorico Augusto Bastante, que murió víctima de la inflación. La brutal subida de precios le costó la vida.
El gallo fue quemado en la Praza do Mosteiro en San Xoán, después de un desfile que salió de O Sartal y que concluyó con la Festa Choqueira, amenizada con la música del grupo Prisma.
Los organizadores de la fiesta, la Asociación Veciñal e Cultural Ronsel con la colaboración del Concello, preparó productos típicos del Entroido.
Pero la muerte de Fodorico no termina con el entierro poiense. Ahora serán los vecinos de Samieira quienes, el próximo 18 de marzo, quemen a otro gallo, en este caso ‘O Bruxo’.