El gobierno local del Concello de Poio presume de haber dado "un paso adelante" en la lucha contra los incendios forestales al convertirse "en el primer municipio de la provincia en tener en funcionamiento este verano una brigada municipal propia de prevención y defensa contra el fuego".
Este servicio, que se desarrolla en colaboración con la Consellería do Medio Rural, tiene como objetivo reforzar y optimizar los recursos disponibles frente a los incendios forestales.
La brigada está compuesta por cinco personas. Entre sus funciones se incluyen labores de vigilancia, intervenciones directas en caso de incendio y la realización de tratamientos preventivos tanto de manera manual como mecanizada.
A mayores, también contrató a tres conductores de vehículo motobomba.
Con este dispositivo, el Concello de Poio es "uno de los pocos de la comarca que contará con una cuadrilla operativa durante el verano".
Esta brigada complementa los medios autonómicos desplegados por la Xunta de Galicia, como el helicóptero, otras brigadas forestales y los recursos que estarán disponibles para hacer frente a posibles emergencias.
CRITICAS DEL PSOE
Por el contrario, el grupo municipal Socialista de Poio alertó sobre la "grave situación de desprotección" que atraviesa el municipio ante el riesgo de incendios forestales, "consecuencia directa de la ineficacia gestora del alcalde Ángel Moldes".
Los socialistas advierten de que los bomberos de Sanxenxo carecen de los equipos de protección individual homologados para incendios forestales lo que "impide su actuación en casos de fuego forestal".
A esto suman que el Grupo de Emergencias Supramunicipal (GES) de Ribadumia, responsable de atender Poio, "no dispone de plantilla suficiente para formar brigadas operativas, mientras persisten los problemas con la empresa adjudicataria de la brigada de extinción contratada por el propio Concello de Poio".
El PSOE añade que Ángel Moldes "prometió con insistencia la comarcalización de los bomberos de Pontevedra", dijo el portavoz socialista Gregorio Agís "esta es la realidad de la gestión de Moldes: grandes promesas que desaparecen cuando llega la hora de actuar".