Pollo y patatas para el comedor de San Francisco, que alcanza picos de actividad y cuesta 12.000 euros al mes

Pontevedra
29 de enero 2015

"A veces pensamos que todo está bien, pero cuando uno viene aquí se da cuenta de que hay mucha gente necesitada". El "aquí" es el comedor social San Francisco y el autor de la frase su responsable, el padre Gonzalo Diéguez, que este miércoles recibió "muy agradecido" pollo fresco, patatas y alimentos no perecederos aportados por la asociación de vecinos San Bieito de Lérez

Los vecinos de Lérez entregan pollo y patatas al comedor San Francisco
Los vecinos de Lérez entregan pollo y patatas al comedor San Francisco / Mónica Patxot

"A veces pensamos que todo está bien, pero cuando uno viene aquí se da cuenta de que hay mucha gente necesitada". El "aquí" es el comedor social San Francisco y el autor de la frase su responsable, el padre Gonzalo Diéguez, que este miércoles recibió "muy agradecido" un donativo de pollo fresco, patatas y alimentos no perecederos aportado por la asociación de vecinos San Bieito de Lérez.

El padre Gonzalo, guardián de San Francisco, certifica que desde el inicio de la crisis aumentó la actividad del comedor. En las últimas semanas se había producido un pequeño descenso en el número de usuarios, pero la tendencia ha vuelto a situarse en unos niveles similares a los del año pasado, con picos de asistencia que en días como este mismo martes llevan a las instalaciones del comedor social a 115 personas, pero se mantienen siempre en el entorno de los 110 o 108 -cifra de este lunes, por ejemplo-.

Para prestar servicio a todas estas personas con escasos recursos que dependen del comedor para tener garantizada la comida principal del día San Francisco mantiene contratada a una cocinera y una asistenta social y cuenta con la colaboración de 20 personas voluntarias que ayudan a servir las mesas y atender a los usuarios.

Esta necesidad de tener a personal contratado sube las facturas de mantener abierto el comedor, un servicio que el padre Gonzalo calcula que cuesta 12.000 euros al mes. El 85 por ciento de los fondos salen de los donativos de los fieles en el cepillo de la iglesia de San Francisco, pero, además, sus responsables cuentan con aportaciones económicas como los 12.000 euros anuales que aporta el Concello de Pontevedra, la colaboración de otras entidades sociales y las donaciones de colectivos como los vecinos de Lérez.

Los vecinos de Lérez realizaron su donación de este miércoles a través de la Redeaxuda tras ponerse en contacto con la concejala de Benestar Social Municipal, Carmen Fouces, y saber que el comedor era el colectivo que más encajaba con sus últimas actividades. En toda la programación que organizaron en la parroquia durante la Navidad pidieron a los asistentes que aportasen alimentos no perecedores o dinero que posteriormente se destinaría a comprar comida para los más necesitados.

Los cerca de 350 euros recaudados se destinaron a comprar más de 80 kilos de pollo - a un precio especial como colaboración de la empresa Lago- y más de 70 kilos de patatas. Se entregaron a San Francisco junto a otros 100 kilos de patatas aportados por la empresa Ripatatas y varios cartones de leche y otros alimentos no perecedores donados. Dado el éxito, el presidente de los vecinos, Miguel Vilacoba, ya ha anunciado que repetirán la inciativa durante la próxima Festa da Orella, ya que "é un xesto solidario que deberíamos facer todos".