Pontevedra cuenta con 30 familias de acogida

Pontevedra
16 de marzo 2013

Actualmente Cruz Roja cuenta con 30 familias en la provincia de Pontevedra, que han acogido ya a 35 menores. Es un recurso que tiene como objetivo proporcionar una alternativa a los menores con edades comprendidas entre los cero y dieciocho años de edad, cuyas familias atraviesan una situación de crisis o dificultad que les impide atender correctamente, de forma temporal a sus hijos

Actualmente Cruz Roja cuenta con 30 familias en la provincia de Pontevedra, que han acogido ya a 35 menores.

La Consellería de Traballo e Benestar de la Xunta de Galicia está llevando a cabo a través de Cruz Roja y en colaboración con el Ministerio de Sanidad, el Proyecto de Acogimiento Familiar desde 1996 en toda la provincia.

Es un recurso que tiene como objetivo proporcionar una alternativa a los menores con edades comprendidas entre los cero y dieciocho años de edad, cuyas familias atraviesan una situación de crisis o dificultad que les impide atender correctamente, de forma temporal a sus hijos.

De este modo se favorece el acogimiento temporal de niños y adolescentes en un entorno que no es el suyo, convirtiéndose en una alternativa de convivencia en familia para los menores que se encuentran en una situación de riesgo o desamparo procurando mantener, siempre que sea posible, el contacto con su hogar de origen.

Este proyecto es atendido por un equipo técnico que analiza cada posible situación y buscan la familia idónea para cada menor, proporcionando el apoyo y la formación necesaria a las familias, y realizando un seguimiento continuo del acogimiento en todo momento.

Siempre que es posible, se procura que esta familia alternativa sea la formada por otros parientes del niño, como tíos o abuelos. Es la llamada familia extensa. Si esta opción no es viable, o no es recomendable para el niño, se busca una familia ajena que pueda atender sus necesidades básicas.

El acogimiento no es una forma de adopción, insisten desde Cruz Roja

El acogimiento no es una forma de adopción, ya que siempre es temporal y no rompe los vínculos del niño con su familia de origen; al contrario, la familia acogedora debe colaborar para que se mantengan y se fortalezcan las relaciones del niño con su núcleo familiar, favoreciendo así el regreso a su hogar.

En cuanto a los acogedores, puede ser cualquier persona, matrimonio o pareja de hecho, con o sin hijos, y de cualquier condición social, ideología o creencias. Sólo se requiere que exista voluntad de acoger aceptada por todo el núcleo familiar, capacidad para cubrir las necesidades básicas del niño, estabilidad emocional y capacidad para aceptar las características del niño así como las de su familia de origen.