El 'tasazo' de Sogama amenaza con enturbiar las relaciones entre la Xunta de Galicia y los ayuntamientos gallegos. Al menos, en los que no gobierna el PP. Noventa municipios, entre ellos la práctica mayoría de los que controlan PSdeG-PSOE, BNG y otras fuerzas políticas, están dispuestos a plantar batalla contra la subida de las tasas que cobra Sogama por el tratamiento de sus residuos. Hacen incluso un llamamiento a la insumisión.
En la reunión celebrada en Santiago, a la que no acudió Pontevedra al coincidir con la celebración del pleno municipal, este frente municipal acordó trazar una estrategia común contra esta decisión unilateral de Sogama, de la que responsabilizan a su presidente, Luis Lamas, al que exigen que dimita. Demandan del presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, buscar una salida menos perjudicial para las arcas municipales.
No renuncian, por lo tanto, al diálogo con el gobierno gallego, pero advierten ya de medidas de presión si no rectifican. Entre ellas, amenazan con encierros en la Xunta o, incluso, no pagar ninguna de las facturas a partir del próximo 1 de enero. Una serie de acciones en la que pretenden implicar a la Federación Galega de Municipios e Provincias (FEGAMP) y al resto de ayuntamientos gallegos.
Entre ellos, Pontevedra. Aunque ciertas medidas, como la negativa al pago de los recibos, genera ciertas dudas en el gobierno municipal. En todo caso, estudian sumarse a este frente municipal y mostrar así su "contundente" rechazo a esta medida. "Non tomamos unha decisión ao respecto", señalaba este martes el alcalde de Pontevedra, Miguel Fernández Lores, quien recordó que, en todo caso, "aquí somos muy críticos con este tema".
Fernández Lores reconoció que Pontevedra está buscando nuevas alternativas, en colaboración de la Deputación, para poner en marcha un "tratamento alternativo" a la gestión de parte de sus residuos, especialmente para reducir el volumen de material orgánico que se envía a la planta de Cerceda. Todo está pendiente de ver "como queda o tema" del nuevo canon de Sogama. Una medida que, reiteró el alcalde, es "totalmente inxustificada".