Frente a los municipios que, con la entrada de la nueva ley de residuos, han decidido subir el recibo que pagan los ciudadanos por su recogida, Pontevedra no aplicará de cara a 2026 el conocido como 'tasazo' de la basura.
Así lo ha confirmado este miércoles el alcalde de Pontevedra, Miguel Anxo Fernández Lores, que ha anunciado que el gobierno municipal ha decidido mantener congeladas todas sus tasas e impuestos. Lo hará por duodécimo año consecutivo.
Las veinte tasas y los cinco impuestos que recauda anualmente el Concello, por lo tanto, seguirán costando lo mismo que en 2015, año en el que subieron por última vez. Esto es posible, según Fernández Lores, por la "excelente" gestión económica de su gobierno.
El regidor pontevedrés ha querido además poner de manifiesto el impacto que la congelación de la presión fiscal en el municipio ha tenido sobre el bolsillo de los ciudadanos.
La decisión de no actualizar las tasas "nin sequera co IPC", ha sostenido Lores, ha permitido que cada pontevedrés se vaya a ahorrar en 2026 unos 176,22 euros, que tendría que pagar si esta fiscalidad se hubiese incrementado con el IPC de estos doce años, cifrada en un 28,58%.
Cada familia, calculando con el índice de 2,09 miembros por cada hogar que marca el Instituto Nacional de Estadística (INE), tendría que pagar el próximo año unos 368,30 euros si el Concello hubiese decidido cada año desde entonces subir las tasas e impuestos.
Esto tiene también un impacto sobre los ingresos regulares del Concello. Según el alcalde, las arcas municipales dejarán de recaudar, según esos mismos cálculos, casi 15 millones de euros -14.640.023 euros-, que pagarían los pontevedreses con el IPC actualizado.
"O que pretendemos é que paguen todos os que teñan que pagar e non facer unha suba xeral de taxas e impostos", ha reiterado Miguel Anxo Fernández Lores, que ha explicado que el ejecutivo municipal opta por avanzar hacia una mayor "equidade fiscal".
Así, en 2026 continuará el trabajo de actualizar los padrones fiscales o detectar posibles fraudes, lo que sumado al dinamismo económico "a consecuencia do noso modelo urbano" y al crecimiento vegetativo de la ciudad permitirán aumentar los ingresos.
Esta gestión económica, según ha sentenciado Fernández Lores, "nos permite o luxo non só de non aumentar a presión fiscal senón mesmo reducila", al no repercutir el IPC, y mantener todos los servicios municipales "con dignidade".
LORES: "SOMOS UN GOBERNO SERIO"
Con respecto a la negativa a aprobar el 'tasazo' de la basura, el alcalde ha defendido que el de Pontevedra es un gobierno "serio" que comparte la filosofía de la nueva ley de residuos, que fija, entre otras cosas, que el recibo por los residuos debe cubrir el coste del servicio.
Pero Lores subraya que, para ello, "non se poden facer" subidas lineales a todos los ciudadanos, como han hecho otros ayuntamientos, sino que hay que aplicar los costes "en base á produción", es decir, que pague más quien más residuos genera.
"Neste momento non temos información suficiente para aplicar esa taxa con coherencia", ha reiterado el regidor de Pontevedra, que ha añadido que "cando a teñamos" aplicarán esa ley, subiendo o bajando el recibo en función del comportamiento de los ciudadanos.
Habrá, además, bonificaciones a quien más recicle, por lo que Lores ha concluido asegurando que cuando esta normativa se pueda aplicar "correctamente" supondrá una reducción del recibo que se cobra por la gestión de residuos en la mayoría de los hogares pontevedreses.