Ya es totalmente efectiva la decisión del Concello de Pontevedra de paralizar las obras públicas no urgentes en cumplimiento del decreto del estado de alarma.
Los técnicos municipales estaban reunidos este lunes para decidir qué trabajos se consideraban esenciales y, finalmente, han incluido en esta relación de obras a paralizar todas aquellas cuya conclusión no deba ser inmediata, como sería la reparación de un servicio imprescindible.
La concejala Eva Vilaverde, actuando como portavoz del gobierno local, ha respondido a las preguntas de los periodistas señalando el criterio a seguir por técnicos y políticos, "pararanse as que non son indispensables. Nós estamos ao que digan as autoridades. O primeiro é o primeiro".
Eva Vilaverde ha enumerado los proyectos afectados, que son la reforma del puente de O Burgo y sus inmediaciones, una reforma en el pabellón de los deportes, las nuevas oficinas municipales en la calle Ferreiros, pavimentaciones en Cacheiro (Ponte Sampaio), Martín Raxo y O Rial (ambas en Lourizán), el parque forestal de A Tomba, la rehabilitación de accesos a centros sociales y el campo de fútbol de hierba sintética de Ponte Sampaio.
También está parado el proyecto intermodal de la estación de autobuses en el que el concello va de la mano de la Xunta.