El Concello de Pontevedra ha presentado una alegación al plan de la Xunta para construir 2.000 pisos protegidos en las zonas de San Mauro, O Marco y A Parda.
Un trámite que llega en el último día del plazo, este martes 23 de diciembre, y que, según el concejal de Infraestruturas, César Mosquera, busca corregir "un pequeno matiz que podería ter consecuencias importantes a medio-longo prazo".
En una comparecencia ante los medios, Mosquera explicó que el proyecto de interés autonómico (PIA) se redactó en un clima de "moi boa relación" entre el Concello y la Consellería de Vivenda e Infraestruturas.
Sin embargo, en ese proceso se pasó por alto un detalle que ahora preocupa al gobierno local como es la falta de continuidad de un vial que condiciona el futuro desarrollo de la antigua finca de Fenosa, donde el Concello prevé ubicar su nueva sede de emergencias.
Ese complejo acogerá servicios como la Policía Local o la grúa municipal, por lo que una buena conexión viaria resulta fundamental.
De ahí que la alegación municipal solicite la continuidad del vial previsto, con el objetivo de mejorar las comunicaciones y no limitar la ordenación de la parcela.
Mosquera insistió en la voluntad de "máxima colaboración" con la Xunta y confió en que la administración autonómica tenga en cuenta esta petición, que considera esencial para evitar problemas futuros.