Pontevedra comenzará esta semana la sustitución progresiva de todos los contenedores de recogida de residuos del municipio por modelos nuevos, más modernos y accesibles.
El cambio comienza esta misma semana, y los primeros en decir adiós serán los contenedores azules, donde se deposita el papel y cartón.
La renovación arranca en la calle San Mauro y se extenderá durante unas cinco semanas, abarcando tanto el centro urbano como las parroquias.
Cada vez que se instale un nuevo contenedor, se retirará el antiguo, se limpiará la isla de colectores y se fijarán los nuevos al suelo (este último paso se hará cuando todas las islas estén completas).
En total, se instalarán cerca de 4.000 nuevos contenedores, que ya se están preparando en las instalaciones de la empresa PreZero, concesionaria del servicio.
Los nuevos colectores han sido diseñados por Formato Verde, una empresa gallega especializada en soluciones para la recogida de residuos.
Las primeras calles que verán estos cambios, además de San Mauro, son: A Carrasqueira, Loureiro Crespo, avenida de Lugo, calle Estrada, Virxinia Pereira, Maruja Mallo, Diego Sarmiento, Benito Corbal, Sagasta y la Peregrina.
Tras completar el reemplazo de los 496 contenedores azules, el plan continuará con los amarillos (envases ligeros), grises (fracción resto), verdes (vidrio) y marrones (residuos orgánicos).
Los nuevos recipientes tendrán una capacidad de entre 2.800 y 2.900 litros, ligeramente superior a la actual. Se instalarán dos modelos distintos: uno de tamaño estándar para áreas urbanas y otro más estrecho, pensado para zonas rurales con limitaciones de espacio.
Además, los contenedores para vidrio y orgánico serán en general más estrechos, especialmente en el rural, debido al peso del vidrio lleno (que puede superar la tonelada) y a la necesidad de una recogida más frecuente de los residuos orgánicos.
El alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores, destacó que esta renovación representa "un salto adiante importantísimo para a xestión de residuos", y recordó que los nuevos contenedores están adaptados al "modelo Pontevedra": más bajos, accesibles y sin interferir en los pasos de cebra.
Además, hizo un llamamiento a la ciudadanía para colaborar en este cambio: "Se os residuos sepáranse, son recursos. Se non, son bombas de reloxaría".
Una vez finalizada la instalación, el Concello pondrá en marcha una campaña de sensibilización, así como acciones informativas y formativas para fomentar el buen uso de los nuevos contenedores. Todo ello acompañado de un control y seguimiento por parte de PreZero y la inspección municipal.