El uso obligatorio de la mascarilla es un comportamiento ya interiorizado por los pontevedreses y los ciudadanos que incumplen la normativa son una excepción en la ciudad del Lérez. Así se desprende de las cifras de actuaciones realizadas por la Policía Local para el cumplimiento de la regulación estatal. Desde que no llevar mascarilla es un conducta sancionable, tan sólo han sido denunciadas 37 personas.
El Boletín Oficial del Estado estableció el uso obligatorio de mascarillas en junio y que las personas que lo incumpliesen podían ser sancionadas con 100 euros y la Xunta reguló después su uso obligatorio en playas, piscinas y establecimientos de hostelería, aunque se pueda mantener las distancia de seguridad de 1,5 metros. Desde la llegada de esa 'nueva normalidad', fuentes policiales confirman que la imagen habitual en las calles de Pontevedra es la de ciudadanos con la obligada protección.
No solo los ciudadanos particulares se caracterizan por cumplir las normas, sino que llaman la atención la escasa cantidad de denuncias presentadas por incumplir otra norma asociada a la lucha contra la expansión de la pandemia de la Covid-19.
En este caso, desde julio la Xunta de Galicia prohibió el botellón en la vía pública en toda la comunidad. En Pontevedra ya solo estaba autorizado por una ordenanza municipal en el parque Rosalía de Castro. Desde que se sumó esta nueva prohibición, la Policía Local tan sólo ha detectado y sancionado a los participantes en tres botellones.
La Policía Local también constata el cumplimiento de las normas entre los locales de ocio. En este caso, a las restricciones derivadas del decreto estatal que regula la nueva normalidad hay que sumar una orden autonómica que ordena el cierre de los locales de discotecas y demás establecimientos de ocio nocturno y que la hora máxima de cierre de los establecimientos de hostelería y restauración es la una de la madrugada.
Según datos facilitados por la Policía Local, desde que entraron en vigor estas normas, tan sólo han denunciado a 17 locales de ocio.
Resulta llamativo que dos de los locales denunciados por la Policía Local son los mismos que denunció la semana pasada la Policía Autonómica en las inmediaciones de la basílica de la Peregrina. En julio fueron objeto de una inspección de los policías municipales.