El portavoz del grupo municipal del Partido Popular de Pontevedra, Rafa Domínguez, ha reclamado "unidad política" para que el dragado del Lérez sea una "realidad inmediata".
Domínguez hizo un llamamiento a BNG y Partido Socialista para que "remen en la misma dirección, sin partidismos y pensando en el interés general de la ciudad".
Recordó que el pleno municipal aprobó recientemente por unanimidad instar al dragado y advirtió de que "cualquier intento de utilizar este proyecto como arma política será un error imperdonable".
Rafa Domínguez ha convocado este jueves una rueda de prensa en la que ha valorado el anuncio del Ministerio de Transición Ecológica sobre el desbloqueo del dragado del Lérez, un proyecto que, según recordó, "acumula más de 17 años de retrasos, cambios de criterio y bloqueos administrativos".
Para el PP la decisión del Gobierno de España llega "demasiado tarde" y afirma que la "parálisis" de los últimos años "ha supuesto un daño enorme a Pontevedra". Entre otros, citó que el 35% de los amarres del Club Naval están inoperativos, que la actividad portuaria está "en riesgo" y que los sectores pesquero y marisquero están reclamando "soluciones urgentes" al igual que hizo el propio Parlamento de Galicia, recordó.
El portavoz popular afirmó que "la burocracia y la falta de voluntad política castigan a Pontevedra" pero que la ciudad no puede esperar más "el dragado tiene que hacerse ya, con todas las garantías ambientales, pero sin más retrasos", dijo.
El portavoz local del PP también valoró positivamente que la Xunta haya puesto en marcha ya la tramitación ambiental, pero advirtió que "si no se fijan plazos concretos y se trabaja con agilidad, corremos el riesgo de que el dragado siga durmiendo en un cajón mientras la ciudad paga las consecuencias".
El dirigente popular pide que se establezca un calendario público de plazos y actuaciones que garantice transparencia y control ciudadano; que se habiliten mesas de trabajo con representantes de la comunidad portuaria, cofradías y clubes deportivos para que las decisiones se adopten con consenso; y que se asegure que los materiales extraídos puedan tener un uso útil en la regeneración de playas, contribuyendo así también a la mejora medioambiental y turística de la ría.