La Xunta inicia los trámites para dragar el Lérez y lamenta "cuatro años de bloqueo ministerial"

Pontevedra
26 de agosto 2025

Transición Ecológica autoriza ahora un punto de vertido a una milla del que había cerrado en 2021 pese a reconocer que no causaba daños ambientales

Sedimentos en el río Lérez
Sedimentos en el río Lérez / Mónica Patxot

Tras cuatro años de parálisis, el dragado del río Lérez comienza a ver luz al final del túnel. A Consellería do Mar anuncia que inició los trámites para la evaluación ambiental del proyecto después de que el Ministerio de Transición Ecológica (MITECO) autorizase finalmente un nuevo punto de vertido, situado a 1,8 kilómetros del que clausuró en abril de 2021.

La decisión llega después de que la Subdirección Xeral de Biodiversidade validase tres zonas de vertido posibles (E8, B y D) en un informe que reconoce expresamente que el punto E8 original "no conllevaría una afección negativa". Con todo, el Ministerio prioriza el punto B, localizado a una milla del anterior en el exterior de la isla de Sálvora.

A Xunta de Galicia mostró su profundo malestar por una parálisis que afectó a 16 obras de dragado en el litoral sur gallego, especialmente la del Lérez, una intervención reclamada de modo unánime por toda la comunidad portuaria pontevedresa. Cofradías, club naval, Concello y el propio Parlamento de Galicia demandaron reiteradamente esta actuación.

El nuevo informe del MITECO se basa en el trabajo técnico del CEDEX, el organismo estatal de referencia en materia de dragados, que remitió sus conclusiones el pasado abril.

Este estudio se apoyó en una comisión de campo integrada por Portos de Galicia, las Autoridades Portuarias del Estado en Galicia y el propio CEDEX, que trabajó durante los últimos cuatro años en el estudio de alternativas solicitado por el Ministerio.

PRÓXIMOS PASOS

Portos de Galicia ya puso en marcha el procedimiento administrativo que permitirá retomar la obra.

El proceso incluye la redacción del estudio de impacto ambiental, el período de información pública y la solicitud de informes oficiales a las distintas administraciones implicadas, incluyendo la Administración Xeral do Estado.

Una vez completada la evaluación ambiental, se procederá a la redacción definitiva del proyecto de obra y su posterior licitación, poniendo fin a una espera de cuatro años que A Xunta considera injustificada.