El concejal de Urbanismo, Alberto Oubiña, dio a conocer los asuntos tratados en la última comisión, destacando una pregunta realizada por una sociedad que estudia la opción de recuperar uno de los espacios más destacados de la ciudad y que lleva décadas en desuso: el antiguo cine Gónviz.
La sociedad mercantil Granxola Inversiones presentó una consulta urbanística para estudiar la viabilidad de transformar el antiguo patio de butacas del cine en un centro de uso sanitario.
El proyecto contempla la creación de un consultorio médico que albergaría alrededor de 20 consultas y tendría capacidad para unas 105 personas.
La propuesta cuenta con un informe técnico favorable de los técnicos municipales, fundamentado en una solución clave para la accesibilidad y seguridad del local al contemplar una salida por la calle Castelao en el punto donde ahora existe un establecimiento de venta y reparación de móviles.
El nuevo centro no solo ocuparía los 645 metros cuadrados de la antigua sala de proyección, sino que se agregarían el local en el número 6 de la calle Castelao, lo que le daría una fachada y un acceso principal en esa vía, además de otro acceso a través de la galería que conecta con Frei Juan de Navarrete.
"A apertura por Castelao resolvería o problema de evacuación que mantiña o local bloqueado desde o Nadal de 2001", explicó Oubiña, afirmando que ese fue el motivo de descartar otras iniciativas previas como la de creación de un café-teatro en ese espacio.

El cambio de uso de "social-asistencial", categoría que tenía como cine, a "sanitario-administrativo" se considera compatible según los informes municipales.
La actuación se limitaría a la planta baja, manteniendo el entresuelo y el anfiteatro sectorizados para futuros proyectos con acceso por Frei Juan de Navarrete.

El concejal calificó la propuesta como una "moi boa noticia" para el centro urbano pero recordó que solo se trata de una consulta urbanística por parte de los promotores, que deberán presentar un proyecto para desarrollar esta obra.

PROPUESTA DEL PP
Otro de los ejes centrales de la comisión fue la moción presentada por el Partido Popular para iniciar un nuevo Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM).
La propuesta fue votada en contra por el BNG, con abstención del PSOE y el único apoyo de los populares.
Oubiña aseguró que un nuevo plan no es prioritario y podría sumir a la ciudad en un "limbo xurídico", paralizando proyectos en marcha como ocurrió en Vigo o Ourense.
Además, señaló que el plan actual permite la construcción de hasta 8.000 nuevas viviendas en el núcleo urbano y en el caso del rural la cifra se sitúa en alrededor de 12.000 viviendas más, sumando un total de 20.000.
Desde el gobierno local indican que la cifra real de edificabilidad quedará determinada por el estudio sobre el estado de la vivienda, que está en licitación.
En todo caso, el concejal afirmó que el ritmo actual de edificación supera las 600 viviendas anuales.
"Este goberno non vai tragar con que se consolide o papel de ENCE na ría a través dun novo PXOM", sentenció el concejal en relación a la petición del Partido Popular sobre el plan urbanístico.
La comisión también dio luz verde de manera unánime a una modificación del Peprica relativa al espacio de la antigua capilla de San Bartolomeu, que irá al próximo pleno.

En cuanto a la proliferación de viviendas turísticas, se informó negativamente sobre una consulta para un edificio de uso turístico o residencial en el antiguo establecimiento Barcia de la calle César Boente.
Los promotores pretendían convertir el inmueble en VUT, pero al tener el edificio un uso original "terciario" desde 1976 y no residencial, la normativa actual impide el cambio directo.
Deberán tramitar primero el cambio a uso residencial para toda la estructura antes de poder optar a la explotación turística, según apuntó el edil.
Para terminar, Alberto Oubiña insistió en que estas solicitudes demuestran que "a cidade está viva e ten futuro", recordando que a todas las comisiones se acercan proyectos importantes para el municipio.