Pontevedra ya está en la fase 1 y eso significa que, entre otros, el sector de la hostelería retoma la actividad. Tomarse un café o una caña en una terraza eran hábitos que los ciudadanos echaban en falta y desde primera hora de la mañana acudieron a satisfacer esta necesidad.
Sin embargo, muchos establecimientos decidieron mantenerse cerrados al entender que las restricciones de aforo impuestas por el Gobierno no hacían rentable el regreso.
Dado que muchos siguen cerrados y los que abren lo hacen con menos mesas, encontrar una silla libre en una terraza era casi misión imposible. "Mi primera cerveza, tenía unas ganas locas y disfrutando no vaya a ser que vuelvan a cerrar", confesaba un cliente.
Los hosteleros también se dan cuenta de la alta demanda. "Al tener la terraza al 50%, mucha gente tiene que esperar o volver más tarde", señala el propietario de Adega dos Avós, que al igual que el resto de negocios prestan especial atención a la limpieza.
"En las mesas, recogemos y desinfectamos continuamente", señala.