Los problemas físicos han comenzado a pasar factura a los hosteleros pontevedreses que protagonizan una marcha a pie de protesta hasta la capital de España.
La segunda jornada de ruta, con más de 40 kilómetros entre San Xurxo de Sacos y O Carballiño completados entre las 7.00 de la mañana y las 18.00 horas de la tarde del martes, ha supuesto un gran esfuerzo físico, traducido en la aparición de las primeras ampollas en los pies de los caminantes, así como las primeras contracturas musculares.
"Durísima la etapa, segundo día y como quien dice adaptándonos. Necesitamos que 5 o 10 minutos nos trate un fisio de recuperación", contaba Juanjo, uno de los integrantes del 'Equipo rescate hostelería" antes de finalizar la etapa.
Ante esta situación el equipo de logística de HOEMPO hizo un llamamiento de ayuda al colectivo de fisioterapia, a lo que respondió de manera altruista el Centro de Fisioterapia Fisio Dacal de O Carballiño. La Asociación de Hosteleros de Pontevedra, Poio y Marín hace extensible esta llamada de colaboración a fisioterapeutas próximos a los finales de cada etapa, con el fin de colaborar con los hosteleros en su desafío.
Ya en O Carballiño el equipo fue recibido por la corporación municipal, entre quienes se encontraban el alcalde, Francisco Fumega, y el concejal de Turismo, Manuel Dacal. Tras este encuentro pudieron disfrutar de una cena con sabor ourensano gracias a la amabilidad y de Paco y Eli, propietarios de las Pulperías "A Feira" en Ourense y Asturias, que les abrieron las puertas de su casa antes de descansar en el Hotel Xardín.
Según anuncia HOEMPO, durante la tercera jornada este miércoles 9 de diciembre, que les llevará hasta Allariz, los hosteleros irán sumando apoyos en el camino. Por ejemplo se unirán a la marcha en la N-525 los 'Amigos da Cociña Galega', para acompañar a los protagonistas de la protesta hasta el Concello de Ourense, donde serán recibidos por el alcalde Gonzalo Pérez Jácome.