Intentar grabar un incendio a vista de dron le puede salir caro a un piloto de estos aparatos de radiocontrol.
Sucedió en Poio, el pasado 27 de mayo, y es que según informa la Policía Local de Poio la interferencia de un dron dificultó las tareas de extinción de un incendio forestal declarado en la zona de Boavista, en A Caeira.
Por ello el piloto, que fue localizado posteriormente por los agentes de la policía municipal, ha sido propuesto para una sanción que puede ir de los 60 hasta los 225.000 euros, toda vez que debido a su presencia el helicóptero de extinción de incendios que colaboraba en el dispositivo activado tuvo que alejarse del lugar sin poder actuar por riesgo de colisión.
El fuego terminó siendo controlado por los agentes forestales después de calcinar alrededor de 3.000 metros cuadrados de superficie, principalmente poblada de eucaliptos y helechos.
Fue la Guardia Civil, que cuenta con un equipo especializado en el tráfico aéreo denominado Pegaso, la que solicitó colaboración a la Policía Local para dar con la persona que manejaba el dron y que no pudo ser localizada en un primer instante.
El piloto contaba con certificado de piloto a distancia y seguro de responsabilidad civil, tratándose de un operador experimentado que debería haber tenido conocimiento de la prohibición de sobrevolar el incendio forestal.
Los hechos fueron comunicados para la elaboración de la correspondiente acta a la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) y al Director de Extinción de incendios da Xunta de Galicía, además de al propio equipo Pegaso de la Guardia Civil.