Facultativos de Urgencias mantienen sus protestas. Este lunes 26 de enero, a las 12:00 horas, el personal médicodel Hospital de O Salnés y del Hospital Montecelo, del área sanitaria de Pontevedra-O Salnés, se ha sumado a la movilización autonómica para denunciar una parálisis normativa que dura ya 19 años.
Los profesionales exigen la convocatoria inmediata de la mesa de seguimiento de un acuerdo que, según denuncian, permanece congelado desde 2007, dejando a este colectivo en una situación de agravio comparativo respecto al resto del sistema sanitario gallego.
Los urgenciólogos, que se definen como la "red de seguridad final" del sistema al ser quienes responden cuando la Atención Primaria se colapsa o las listas de espera se vuelven inasumibles, lamentan haber sido excluidos incomprensiblemente de las mejoras que el SERGAS aplicó en abril de 2023 a casi todos los demás colectivos sanitarios.
Estos médicos denuncian que las horas adicionales son obligatorias de facto, lo que en la práctica califican de "trabajo forzoso".
Reclaman que se prime la voluntariedad y que el precio de dicha jornada se equipare a las "prolongas" de Atención Primaria, ya que el valor de su hora de trabajo apenas ha variado en las últimas dos décadas.

Además, el colectivo exige el fin de la discriminación salarial en conceptos como el complemento de nocturnidad los viernes y la creación de un complemento de disponibilidad oficial, valorado en 230 euros al día más 10 euros por hora trabajada.
La presión asistencial es otro de los puntos críticos. Los profesionales aseguran trabajar "a destajo", sin el crédito horario necesario para la formación, docencia e investigación que exige la medicina de urgencias.
Denuncian también el incumplimiento de las recomendaciones de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias (SEMES).
Finalmente, la movilización pone el foco en el desgaste físico de los profesionales de mayor edad. Solicitan que los mayores de 55 años (o personal con patologías) queden exentos de las guardias nocturnas sin sufrir una penalización económica, permitiéndoles mantener su jornada mediante módulos diurnos o tareas docentes.
"Necesitamos retener la experiencia, no expulsarla", sostienen desde el hospital de O Salnés que