Pontevedra fue una de las 29 localidades de toda Galicia que acogieron este jueves movilizaciones convocadas por la plataforma 'Por un monte galego con futuro' para rechazar la política forestal del PP "que quema nuestros montes y nuestras casas".
Cientos de personas acudieron a la convocatoria del sindicato CIG para manifestar su rechazo, justo la una hora en la que estaba ardiendo, a escasos kilómetros, el monte de Santa Cristina de Cobres.
Además de ser un acto de protesta, también lo fue de solidaridad con las personas afectadas por la actual ola de fuegos y con el personal del dispositivo contra incendios.
Los convocantes demandaron soluciones inmediatas para recuperar los bienes y paliar las consecuencias del desastre medioambiental y urgieron medidas para que este desastre medioambiental no se repita.
La plataforma 'Por un monte galego con futuro' está integrada por más de 50 colectivos, asociaciones y organizaciones. Nació en 2018 para promover varias iniciativas legislativas populares de protección del bosque autóctono y de racionalización de la gestión del monte y para mostrar su oposición al último Plan Forestal aprobado por la Xunta.
En el acto de este jueves hizo público un manifiesto en el que denuncia que esta "tragedia ambiental, social, cultural y económica" que están provocando los fuegos tiene como causa directa el abandono del rural y la apuesta por el monocultivo de especies de crecimiento rápido, "que son las que más influyen en las olas incendiarias".
En este sentido, y ante el inmediato fin de la moratoria para nuevas plantaciones de eucaliptos decretada por la Xunta para el 31 de diciembre, consideran necesario reclamar una moratoria indefinida.
Al tiempo que recuerdan que el Plan de Prevención y Defensa contra los Incendios Forestales de Galicia (PLADIGA) "es una herramienta inútil", que fue aprobado sin debate en un Consello Forestal de la Galicia en el que "no están representadas todas las organizaciones y entidades relacionadas con el monte y con el medio rural".
Finalmente, inciden en que la verdadera política de prevención pasa por tener un monte multifuncional y sostenible con la implicación de los comuneros y de las personas titulares particulares en esta puesta en valor.