Protestas de la CIG contra el acuerdo que prorroga los ERTE al entender que las condiciones perjudican a la clase trabajadora

Pontevedra
15 de julio 2020

Delegados sindicales de la central nacionalista se concentraban a las 11.00 horas de este miércoles en la Subdelegación del Gobierno al igual que en las otras seis grandes ciudades gallegas. Marcos Conde, secretario comarcal, cree que este acuerdo entre el Gobierno, la patronal, CC.OO. y UGT es un robo y una traición al conjunto de los trabajadores

Concentración de delegados sindcales de la CIG contra el acuerdo estatal que prorroga los ERTE
Concentración de delegados sindcales de la CIG contra el acuerdo estatal que prorroga los ERTE / Mónica Patxot

Representantes y delegados sindicales de la CIG se concentraban este miércoles a las 11.00 horas ante la Subdelegación del Gobierno de Pontevedra como medida de protesta ante el acuerdo que prorroga los ERTE y que según la central nacionalista no ofrece garantías de ingresos ni continuidad de los empleos.

Marcos Conde, secretario comarcal de la CIG, calificaba este acuerdo firmado por el Gobierno, la patronal y los sindicatos estatales de CC.OO. y UGT como un "roubo e unha traizón á clase traballadora". Señala en este sentido que el Gobierno de Pedro Sánchez ofrece garantías para la patronal y no para el personal. Además, lamenta el apoyo de los sindicatos Comisiones Obreras y UGT a esta prórroga porque supone un enorme perjuicio al conjunto de los trabajadores.

Desde el sindicato nacionalista señalan que es una traición que estos sindicatos contribuyan con estos acuerdos marcados por políticas neoliberales en un momento económico y social muy duro. Marcos Conde pide el fin a este diálogo social y demanda, una vez más, la derogación de la reforma laboral del PP que permanece vigente.

Según relatan desde la CIG, que mantenía también en concentraciones en las otras seis principales ciudades de Galicia, el nuevo acuerdo incide en la desprotección y en la falta de soluciones para todos los trabajadores temporales que fueron despedidos desde el 14 de marzo, cuando se decretó el estado de alarma.