El nuevo contrato del servicio de agua de Poio sigue causando polémica política. En esta ocasión, a través de las denuncias del PSOE.
El grupo municipal del PSOE denuncia públicamente lo que considera una "estrategia deliberada de confusión y manipulación" por parte del alcalde, Ángel Moldes.
Así, echan en cara a Moldes que afirma que "en agosto se va a demostrar que no hay subida del agua", cuando el nuevo contrato del servicio aún no entró en vigor y continúa en fase de tramitación.
Para los socialistas, es una afirmación "absolutamente irresponsable", que "toma a los vecinos y vecinas por tontos".
"Lo que se va a cobrar en agosto corresponde a las tarifas vigentes en el contrato anterior, no al nuevo modelo aprobado por el PP con "subidas encubiertas", nuevas cuotas fijas y penalizaciones a quien no emplee el servicio municipal", señala el PSOE.
Para los socialistas, Moldes "pretende vender como un logro" lo que no es más que una evidencia técnica: que mientras no se formalice el contrato nuevo, no se pueden aplicar las nuevas tarifas.
"Es un manipulador profesional y un mentiroso patológico", señalan los socialistas, que acusan al alcalde de "confundir al vecindario con la única finalidad de tapar la verdad: que el nuevo sistema supone un incremento claro de la factura del agua para la mayoría de las familias y negocios de Poio".
Así, señalan que el nuevo contrato incluye una nueva cuota fija de 30 euros trimestrales para viviendas con pozo o traída propia, obras de conexión sin precios tipo y una subida "brutal" prevista para después de las elecciones municipales.