La modificación de crédito de 1,7 millones propuesta por el gobierno municipal para financiar las obras de Virgen del Camino y amortizar deuda ha provocado un debate en el pleno que, en algunas fases, salieron a relucir asuntos tan dispares como la situación del expresidente catalán, Carles Puigdemont, o la Fundación Franco y su papel en el pazo de Meirás.
Todo partió de las críticas del PP a esta modificación al asegurar el edil Rafael Domínguez que la gestión económica del BNG es una "chapuza" y que 2017 concluirá con la tasa de ejecución del presupuesto "más baja" desde que gobiernan los nacionalistas en Pontevedra.
Domínguez quiso ironizar con la "incapacidad" del gobierno para gestionar el municipio y lo achacó al poco tiempo que, según bromeó, pasa el alcalde en la ciudad por sus viajes, llegando a sugerirle que su próximo destino sea Bélgica, país en el que se refugió el expresidente catalán para evitar comparecer ante la justicia por el desafío independentista.
Sumado al tiempo empleado por el socialista Agustín Fernández para criticar la gestión del plan de compostaje, el responsable de Facenda, Raimundo González, concluyó que la modificación de crédito "debe ser cojonuda" al dedicarse el debate a otras cuestiones. Así sugirió hablar también de la Fundación Franco y de la inacción de la Xunta contra ella.
El líder del PSdeG, en todo caso, también aprovechó su turno de intervención para asegurar que la gestión económica del gobierno de Lores es "mellorable" y ha mostrado sus dudas de que las obras aprobadas "se poidan executar" en el plazo previsto.
El BNG aceptó las dos sugerencias propuestas por Marea con respecto a las obras de Virgen del Camino. Así, el Concello se dirigirá a Educación para poder abrir un paso peatonal hacia el IES Fray Martín Sarmiento, que mejore la movilidad entre Eduardo Pondal y la Avenida de Vigo, y a Afundación para poder usas las instalaciones deportivas situadas en esa zona.
Sea como sea, la modificación de crédito fue aprobada con los votos a favor de BNG, PSdeG-PSOE y Marea y las abstenciones de Partido Popular y Ciudadanos.
El pleno, por su parte, rechazó las tres propuestas presentadas por el PP para que se ejecutaran obras de reforma en el barrio de A Seca y se completara el abastecimiento de agua en Os Areás (Mourente), para adherirse al protocolo firmado por la Xunta y la Fegamp para impulsar la implantación de empresas en Galicia y para la instalación de zonas de estiramiento para deportistas en varios puntos de la ciudad.
Tampoco ha salido adelante la moción de Marea para avanzar en la ordenación del monte en el municipio. Sí ha sido aprobada, por el contrario, la propuesta para instar a Defensa a desafectar su delegación en Pontevedra, situada en Las Palmeras, para reaprovecharla como escuela infantil. Fue apoyada por BNG y PSdeG-PSOE.
La única moción aprobada por unanimidad fue la presentada por Ciudadanos. María Rey sugería la puesta en marcha de una APP para dispositivos móviles en la que los ciudadanos pudiesen alertar de desperfectos en el mobiliario urbano o en las calles de la ciudad y que sirviera, además, para una comunicación directa entre el Concello y los vecinos.