Buscar soluciones para mejorar la fluidez del tráfico en el encuentro de la vía rápida de O Salnés con las carreteras PO-308 y PO-316. Ese ha sido el objetivo de un estudio global que ha encargado la Xunta de Galicia para garantizar la movilidad entre Sanxenxo y O Grove.
Con el desdoblamiento de la vía rápida entre O Vinquiño y A Lanzada en el horizonte, el gobierno gallego ha tomado la decisión de abordar dos "medidas inmediatas" que no necesitar esperar a que se conozcan las conclusiones de ese estudio.
Ambas pretender minimizar los atascos y retenciones en la zona de As Salinas. "Es el punto de partida", ha señalado el director de la Axencia Galega de Infraestruturas, Francisco Menéndez.
Una de ellas ha sido el cambio de programación en el semáforo, que ahora tiene un tiempo mínimo de tránsito de vehículos antes de ponerse en verde para los peatones, evitando que una pulsación continua interrumpa la circulación de manera constante.
La segunda, que se ha comenzado a ejecutar este lunes y que estará completada en agosto, es la construcción de un carril segregado para que los conductores que lleguen por la vía rápida puedan ir de manera directa hacia O Grove sin pasar por la rotonda.

Los atascos, según Menéndez, se producen sobre todo por el tráfico en la PO-308 y que "corta el paso" a los coches que proceden de esta vía de alta capacidad.
Este nuevo carril, que llegará hasta más allá del actual semáforo, "no eliminará las retenciones, pero sí reducirá su tiempo", ha garantizado el director de la Axencia Galega de Infraestruturas.
Al tratarse de un carril segregado, los trabajos que se están realizando para su ejecución no interferirán en el tráfico ni provocarán afecciones importantes a la circulación.
Hasta el lugar, acompañada del alcalde de O Grove, José Cacabelos, y de la alcaldesa accidental de Sanxenxo, María Deza, se ha desplazado este lunes la conselleira de Vivenda e Planificación de Infraestruturas, María Martínez Allegue, para supervisar estos trabajos.
Allí, Martínez Allegue ha explicado que la Xunta "consciente" de las retenciones que se producen en la zona, especialmente en verano, está analizando una "posible alternativa global" que mejore la movilidad entre estos dos municipios, los más turísticos de toda la comarca de O Salnés.

"Temos unha proposta enriba da mesa que estamos a analizar", ha señalado la conselleira, para la cual el ejecutivo autonómico tendrá que tramitar diversas autorizaciones ambientales, ya que estos viales atraviesan zonas incluidas en la Rede Natura.
Esta solución, que según María Martínez Allegue ha sido diseñada por expertos en la materia, "darémola a coñecer tan pronto teñamos todas esas as autorizacións", algo que la titular de Vivenda e Planificación de Infraestruturas confía en que será "pronto".
O GROVE REITERA LA NECESIDAD DEL DESDOBLAMIENTO
Con respecto a esta actuación, María Deza ha señalado que el gobierno municipal de Sanxenxo ya ha comprobado que con el cambio de la itinerancia de los semáforos "hay una mayor fluidez de tráfico", algo que esperan que se multiplique con este nuevo carril segregado.
"Esperamos que esta actuación también funcione de esa manera porque redundará en el beneficio de la fluidez del tráfico en esta zona", ha explicado la alcaldesa accidental.

Pero el alcalde de O Grove, José Cacabelos, no lo tiene tan claro. "Non sei se solventará algo", ha afirmado este lunes a pie de obra, recordado que su municipio sigue reclamando el desdoblamiento del tramo final de la vía rápida, hasta A Lanzada.
Cacabelos ha asegurado que "vou a esperar" a conocer los detalles de ese proyecto estructural en el que trabaja la Xunta de Galicia, si bien ha reiterado que la solución a este problema "ten que ser a que reclamamos desde O Grove".
Sobre el tránsito de peatones en As Salinas, el regidor de O Grove ha insistido en que la tecnología actual permitiría hacer un paso elevado o soterrado que cruce la PO-308, evitando así tener el semáforo de As Salinas en funcionamiento.