Rafa Domínguez plantea un sistema de videovigilancia con IA en las calles de Pontevedra

Pontevedra
18 de marzo 2026
Actualizada: 14:24

El Partido Popular propone comenzar el despliegue de estas cámaras en zonas como la plaza de Barcelos, el casco histórico y Campolongo, áreas donde consideran que hay mayores problemas de convivencia

Rafa Domínguez, portavoz del grupo municipal del PP
Rafa Domínguez, portavoz del grupo municipal del PP / Antía Quinteiro García

El debate sobre la seguridad ciudadana vuelve a primer plano en Pontevedra, esta vez de la mano de la tecnología. El portavoz del grupo municipal del Partido Popular en el Concello, Rafa Domínguez, ha puesto sobre la mesa una propuesta que ya funciona en varias ciudades españolas como es la instalación de cámaras equipadas con inteligencia artificial capaces de analizar en tiempo real lo que ocurre en la vía pública.

Según explicó Rafa Domínguez en rueda de prensa, la idea va más allá del modelo tradicional de videovigilancia. No se trata solo de grabar imágenes para revisarlas después, sino de dotar a las cámaras de "capacidad de interpretación".

Gracias a avanzados algoritmos, estos dispositivos pueden detectar comportamientos anómalos, desde una pelea o un robo hasta una caída accidental, y emitir automáticamente una alerta a la Policía Local.

De este modo, la reacción deja de ser puramente reactiva y pasa a ser preventiva y casi inmediata.

El sistema funciona mediante un proceso en varias fases. Primero, las cámaras capturan imágenes de alta resolución. A continuación, las analizan y clasifican generando lo que se conoce como metadatos, es decir, etiquetas que identifican elementos como personas, vehículos o bicicletas. Esta capacidad permite, por ejemplo, buscar a una persona concreta por sus características como llevar una mochila roja o detectar situaciones sospechosas, como alguien merodeando o moviéndose de forma inusual.

Además de la detección de incidentes, la tecnología ofrece otras aplicaciones útiles para la gestión urbana. Puede controlar aforos, analizar el tráfico o incluso identificar matrículas.

Todo ello se integra en un sistema centralizado desde el que la Policía recibe las señales y decide la respuesta más adecuada. Aunque la inteligencia artificial realiza una primera criba con un porcentaje de acierto cercano al 85 %, la intervención humana sigue siendo imprescindible para verificar cada alerta.

Experiencias en ciudades como Madrid o Málaga apuntan a resultados significativos. Según los primeros datos, los tiempos de respuesta policial se han reducido a menos de la mitad, pasando de entre ocho y diez minutos a menos de cuatro.

A ello se suma un efecto disuasorio pues la simple presencia de cámaras, debidamente señalizadas, contribuye a reducir hurtos y actos vandálicos.

No obstante, la implantación de estos sistemas plantea también interrogantes en materia de privacidad. La Agencia Española de Protección de Datos establece una serie de condiciones como los rostros de personas no implicadas deben anonimizarse automáticamente, los datos no pueden almacenarse más de 30 días y se prohíbe su uso para fines distintos a la seguridad, como la creación de bases de datos masivas o su difusión en redes sociales.

En Pontevedra, el Partido Popular propone comenzar su despliegue en zonas como la plaza de Barcelos, el casco histórico y Campolongo, áreas donde consideran que existen mayores problemas de convivencia.

Domínguez enmarca esta medida dentro de un plan más amplio que incluye el refuerzo de la Policía Local y de los servicios sociales.

El portavoz del PP defiende que "no se trata de una promesa electoral, cuando sea alcalde lo voy a hacer".