El portavoz del Partido Popular en el Concello de Pontevedra, Rafa Domínguez, ha reclamado la elaboración de un plan urgente de refuerzo de la seguridad en la ciudad después de que en menos de una semana se hayan registrado dos agresiones graves en el centro urbano.
El PP cita el ataque de carácter homófobo ocurrido días antes en el casco histórico y una "brutal agresión sufrida por una joven en la zona de Barcelos" y que tuvo lugar, según consta en la denuncia presentada ante la Policía Nacional, el viernes 6 de marzo, en torno a las 21 horas, cuando una menor de 13 años fue atacada por cuatro chicas y un chico de la misma edad que le dieron puñetazos, patadas y le arrancaron varios mechones de pelo.
La agresión fue grabada por otros jóvenes que hacían corrillo jaleando la acción y posteriormente la difundieron en redes sociales. Las atacantes vestían el uniforme de un colegio concertado de la ciudad.
El dirigente popular considera que estos episodios obligan a las instituciones a reaccionar con rapidez para evitar que situaciones similares se repitan.
A su juicio, el Concello debe analizar de forma inmediata qué factores han podido influir en estos hechos y adoptar medidas concretas para reforzar la prevención.
"La seguridad no puede esperar", sostuvo, al tiempo que defendió la necesidad de liderazgo institucional cuando se producen incidentes de esta gravedad.
Domínguez planteó que el plan incluya un refuerzo de la presencia policial en los espacios donde se concentra la actividad nocturna, así como una reorganización de los turnos y del dispositivo de vigilancia para prestar especial atención a los puntos que registran más incidencias. En este sentido, recordó que la plaza de Barcelos ya había sido escenario meses atrás de una pelea entre bandas.
Además del aumento de patrullas, el portavoz popular propone activar herramientas de prevención y vigilancia que permitan detectar situaciones de riesgo antes de que deriven en agresiones. Entre las medidas que plantea figuran una mayor coordinación entre la Policía Local y el Cuerpo Nacional de Policía, así como la revisión de los dispositivos de seguridad en determinadas zonas urbanas.
El dirigente del PP también puso el foco en la situación interna de la Policía Local. Según señaló, el cuerpo atraviesa un momento delicado marcado por solicitudes de traslado de agentes y conflictos internos que han terminado en los tribunales, después de que una agente denunciara a su superior por presunto acoso.
Para Domínguez, mejorar la seguridad de la ciudad pasa también por reforzar y respaldar a los profesionales encargados de garantizarla. "Una ciudad segura necesita una policía motivada, respaldada y con medios suficientes", afirmó.
El portavoz popular insistió en que Pontevedra debe seguir siendo una ciudad tranquila y con altos niveles de convivencia, pero advirtió de que esa situación solo podrá mantenerse si el gobierno municipal reconoce los problemas y actúa con anticipación. "No se trata de reaccionar cuando los hechos ya han ocurrido, sino de prevenirlos", concluyó.