La reanudación de las obras de ampliación de los amarres del Puerto Deportivo Juan Carlos I de Sanxenxo ha encontrado de nuevo la oposición de los vecinos, a traves de la Plataforma SOS Panadeira, y del Concello.
Por una parte, desde las 7:00 de la mañana de este martes, integrantes de la plataforma han montado guardia para intentar obstaculizar los trabajos y evitar "que nos roben dos playas a los vecinos por el interés privado de un señor", según ha defendido Lupe Gómez como portavoz del colectivo.
Los vecinos aseguran que seguirán apostados frente a las obras "el tiempo que sea necesario" para defender "un espacio público", por lo que continuarán organizándose en turnos para estar presentes en el lugar durante las horas de trabajo.
A esta oposición se une la del gobierno local, que ha hecho públicas las conclusiones de un informe pericial encargado a un gabinete especializado en gestión medioambiental para incorporarlo en la demanda interpuesta contra las resoluciones de Portos de Galicia que otorgaron el permiso a la ampliación de los pantalanes.
Según este informe "la autorización va a ocasionar importantes efectos en el uso público y turístico de las playas de Os Barcos y Panadeira, así como en su contorno inmediato".
A juicio de estos expertos las obras podrían producir contaminación por mercurio o turbidez en las aguas, además de reducir el espacio público de las playas hasta el extremo de que "en marea baja la profundidad máxima de baño equivaldría a tener el agua a la altura de la cintura".