Al igual que está pasando en numerosas localidades de toda España, los honores concedidos al rey emérito se han puesto en cuestión en Sanxenxo, municipio en el que, además, Don Juan Carlos I pasa cada vez temporadas mayores.
Así, el BNG ha presentado una moción para que la corporación municipal retire el nombre del monarca del puerto deportivo de Sanxenxo.
La portavoz nacionalista Sandra Fernández Agraso recuerda que la fiscalía suiza investiga una cuenta bancaria en la que, presuntamente, Arabia Saudí habría depositado 100 millones de euros a nombre de una sociedad panameña cuyo beneficiario sería Juan Carlos de Borbón.
Este dinero, que según la concejala del BNG, es de "dudosa legalidad y legitimidad" estaría relacionado con una supuesta actividad "comisionista" en el contrato del AVE a La Meca y habría salido a la luz por unas grabaciones a Corinna Larsen, presunta amante del monarca.
Los nacionalistas consideran que las "prácticas corruptas" del rey emérito y la "poca credibilidad" que queda en una monarquía española "profundamente desprestigiada, anacrónica e impropia de una democracia" motivan este cambio de nombre del puerto.
"No condenar estas conductas, permitirlas y ampararlas es legitimar socialmente la corrupción", señala Fernández Agraso, que considera que estas instalaciones náuticas deben ser rebautizadas por "consenso social" de los vecinos y vecinas de Sanxenxo.
Debería ser, en todo caso, con el nombre de alguien que sea "merecedor" de este homenaje "y no alguien que está defenestrado por supuestos casos de corrupción prácticamente corroborados por la Casa Real", tras la renuncia de Felipe VI a la herencia de su padre.
Esa comunicación formal del rey, según el BNG de Sanxenxo, es una "confesión en toda regla" de las prácticas de su padre, lo que para los nacionalistas supone "más dudas" sobre una institución "obsoleta" y que está "cada vez más ensombrecida".