Solo siete de las 48 vacantes que existen en el cuadro de personal del centro penitenciario de A Lama serán cubiertas en el concurso de traslados abierto por la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias. Únicamente dos, además, son para el área de vigilancia interior.
Por ello, los sindicatos con representación en la cárcel pontevedresa, ACAIP-UGT, CCOO, CIG, CSIF y ATP, han querido visibilizar su "descontento" y reclamar que se cubran todas las plazas.
Junto a este déficit de personal, los sindicatos denuncian que la carga de trabajo se ha incrementado "especialmente" en los módulos con los internos más conflictivos, con una mayor peligrosidad e inadaptados al régimen ordinario de vida.
Esto es debido a que durante el estado de alarma han llegado a la prisión de A Lama quince nuevos internos con esta tipología procedentes de otras cárceles, en donde ya habían protagonizado "graves incidentes".
Esta situación, según los representantes de los trabajadores, está siendo afrontada por una plantilla con poco personal, con una edad media de 51 años y con la "parsimonia" de las autoridades penitenciarias para dotarles de medios de protección ante la COVID-19.