Las sesiones musicales que desde la primer fin de semana de estado de alarma puso en marcha el vecino de Barro Johnny Güimil Álvarez para animar el confinamiento fueron, durante varias semanas, cita inexcusable para el vecindario de toda la calle de las Baladas y, ahora que finalizaron y la desescalada avanza, esta labor incansable acaba de recibir un agradecimiento oficial.
El alcalde de Barro, Xosé Manuel Fernández Abraldes, le hizo entrega a Johnny de una placa de agradecimiento en nombre de todo el vecindario y destacó que "ser noticia positiva por realizar este tipo de actividades dentro de la situación preocupante que nos tocó vivir, siempre es de agradecer".
Abraldes también quiso hacer extensivo este reconocimiento "al resto de la gente que colaboró para que el confinamiento fuese mucho más llevadero".
El Concello insiste en que los meses de confinamiento fueron una de las claves para evitar la propagación del virus y eso permitió que la pandemia tuviese muy poco incidencia en Barro, por eso el alcalde agradece "profundamente" la actitud responsable de la inmensa mayoría de la ciudadanía, el papel del sector sanitario que combate la enfermedad de forma directa y también de personas que ayudaron a que el confinamiento fuese más fácil de llevar como Johnny.
Así, le agradecen toda su labor de dinamización y animación durante el confinamiento, que gracias sus iniciativas y a toda la colaboración del vecindario de la calle de las Baladas hicieron de esta calle un epicentro de animación y actividades durante todos los días que duró el confinamiento.
Johnny puso en marcha iniciativas musicales, pero también cuentos para los niños, bingos y hasta fiestas interbalcones que hicieron que el nombre del ayuntamiento haya trascendido como una nota de alegría hasta muy lejos de Barro. Además, ayudaron a "crear comunidad y unión", un valor fundamental de la sociedad que "sin duda gracias a Johnny Güimil y a toda el vecindario" se pusieron en valor durante la cuarentena más estricta.