El Concello de Vilaboa iniciará este mes de julio las obras de rehabilitación del Muíño do Toxal, situado en el núcleo de Santa Marta en Bértola, tras completar el proceso de adjudicación de los trabajos que contarán con una inversión de 40.295 euros.
La intervención, que comenzará con el replanteo en las próximas semanas, va más allá de la inicialmente prevista.
El gobierno municipal optó por ampliar el alcance del proyecto para garantizar no solo la recuperación de la estructura del edificio, sino también la puesta en marcha del sistema hidráulico, incluyendo la rehabilitación del canal que lleva el agua al molino.
El alcalde César Poza se había comprometido con la asociación Vaipolorío para evitar un mayor deterioro de este elemento patrimonial, que se encuentra en avanzado estado de abandono a pesar de seguir en pie.
"Se trata de una joya arquitectónica y patrimonial que habla de nuestra cultura y de nuestras tradiciones", destacó el regidor municipal.
El Muíño do Toxal, del que ya existen referencias documentales en el catastro del Marqués de la Ensenada de 1749, pertenece a la modalidad de molinos de riego de una única muela.
A pesar de su aparente sencillez, la infraestructura alberga un complejo dispositivo mecánico que aprovecha la fuerza del agua para moler el grano.
La edificación, de planta rectangular y con solo 8 metros cuadrados de superficie, está cubierta por un tejado a dos aguas y cuenta con paredes de cantería irregular en las que solo se abren dos vanos: uno para acceder al interior y otro para proporcionar luz natural.
El sistema hidráulico completo incluye una presa para captar el agua del río, una levada que conduce el caudal salvando el desnivel del terreno, un canal que dirige el agua hacia el rodezno, y una rueda hidráulica con paletas curvas y un eje vertical que transmite el movimiento a la muela.