El Concello de Sanxenxo terminaba esta semana la reparación del muro de contención del acantilado de A Lanzada, situado en el entorno de las escaleras que se ubican detrás de la ermita.
Un desprendimiento de piedras, a finales del pasado mes de febrero, obligó a elaborar un proyecto de obra de emergencia, realizado por el arquitecto municipal, y a vallar la zona para impedir el acceso al detectarse un alto riesgo de derrumbe. La obra fue sufragada con fondos municipales y tuvo un coste de 9.478 euros.
El alcalde, Telmo Martín, y la concejala de Planificación Territorial, María Deza, supervisaron el final de la obra acompañados del párroco de A Lanzada y de los técnicos que ejecutaron la reparación. Tras la visita, se procedió a la retirada del vallado y la apertura del acceso.
El Concello de Sanxenxo notificó a la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y del Mar esta reparación, después de que el organismo estatal comunicase que no participaría en la rehabilitación de este muro al asegurar en un informe que no afecta al dominio público marítimo terrestre.
Del proyecto también se informó a la Secretaria General Técnica y del Patrimonio de la Xunta de Galicia, ya que la obra inicial había sido ejecutada en 1980 para evitar los daños de los temporales y se encuentra dentro del área de protección de la ermita.