El estudio de arquitectura Aybar y Mateos es el responsable del diseño del proyecto de rehabilitación integral de la antigua sede de Hacienda en Pontevedra.
El Ministerio de Cultura tiene publicada en su web la memoria y los paneles de su propuesta para la conversión de este edificio, que formó parte del Convento de San Francisco, en la nueva sede del Archivo Provincial. A lo largo de este año deberán presentar el proyecto definitivo para que se pueda licitar la obras durante el año 2026.
Según explican los arquitectos Camila Aybar y Juan José Mateos "buscamos adecuar los aspectos vocacionales del edificio, mediante operaciones eficaces y claras a su nuevo uso".
Su carácter y la protección de los elementos descritos en el estudio histórico, aconsejan que todas la actuaciones que se realicen en él eviten cualquier impacto en su imagen exterior. Estas operaciones principales estan relacionadas con el patio y con los forjados.
Actualmente, según reconocen estos técnicos las sucesivas modificaciones que ha ido sufriendo este espacio a lo largo de los años "han dado como resultado un conjunto de espacios desordenados e inconexos que dificultan una lectura clara y su utilización para la nueva función".
Con su diseño buscan "un cuidado equilibrio entre la conservación de los elementos definidores del conjunto, la recuperación del carácter central del patio y la adecuación funcional al nuevo uso".
Así plantean una nueva envolvente pasiva que "permite al patio convertirse en el elemento espacial y energético que ordena el conjunto".
La decisión de situar un Archivo Histórico Provincial en el centro de una ciudad y en el interior de un edificio histórico, hace entender a estos arquitectos que éste no debe actuar como un contenedor estanco y cerrado. "Bien al contrario puede servir para revitalizar, potenciar y poner en valor su entorno más próximo, haciendo esto compatible con un uso de archivo", apuntan.
El primer cambio consiste en situar la entrada principal al edificio desde la calle Rua Pasanteria y la Praza de Estrela.

Para el interior buscan optimizar el espacio, "crecer sin que lo parezca", mediante "un cuidado ajuste de los niveles de los nuevos forjados y su relación con las fachadas", se reordena y limpia el patio y se construye una planta adicional, consiguiendo así aumentar la superficie utilizable del conjunto más de un 25%, "sin afectar a su expresión al exterior".
El conjunto se organiza en dos zonas claramente diferenciadas: La reservada, sin acceso de público, y la publica/privada con acceso de público controlado que se sitúa hacia el oeste junto al nuevo acceso principal mientras que la zona reservada comienza a desarrollarse en la zona Este colindante con la iglesia y el monasterio en el nivel de planta baja.
La otra actuación principal tiene que ver con el patio y su reconfiguración y transformación en el corazón del edificio en términos organizativos.
