La Deputación de Pontevedra dio luz verde al expediente para adquirir los bienes muebles históricos vinculados al convento y a la iglesia de Santa Clara, un paso que previsiblemente quedará ratificado en la Xunta de Goberno de la próxima semana.
Así lo anunció este miércoles el vicepresidente provincial, Rafa Domínguez, quien destacó que se trata de un procedimiento "complejo pero absolutamente necesario", tramitado con "rigor jurídico, control económico y total transparencia".
La operación permitirá incorporar al patrimonio público el altar mayor, los retablos colaterales, el púlpito, la sillería del coro y el órgano barroco, piezas "de extraordinario valor histórico y cultural" ligadas a la memoria de la ciudad.
El importe de la adquisición asciende a 396.250 euros, conforme a las tasaciones independientes realizadas, una inversión que, según Domínguez, evita la dispersión del conjunto y refuerza el papel del Museo de Pontevedra como garante del patrimonio provincial.
Especial relevancia tiene el órgano barroco de Santa Clara, el único órgano histórico que se conserva en Pontevedra y el último construido en la archidiócesis de Santiago.

Datado alrededor de 1795 y de autoría desconocida, se mantiene en funcionamiento y destaca por su configuración con tubos verticales y horizontales y por sus colores vivos.
La Deputación prevé acometer su restauración una vez formalizada la compra.
El portavoz provincial del BNG en la Deputación de Pontevedra y concejal de Infraestructuras, César Mosquera, salió al paso de este anuncio.
Explicó que la escritura de compraventa firmada cuando el Concello adquirió el convento establecía que las clarisas tenían cuatro años para retirar determinadas piezas: tres retablos del siglo XVIII -el mayor, el del Carmen y el de la Inmaculada-, la sillería del coro, el órgano ibérico de 1795 y el púlpito.
Ese plazo remató el 1 de diciembre de 2025 y, al no ser retiradas, las piezas pasan a ser propiedad de la Deputación, que debía abonar su importe antes del 1 de enero de 2026.
El pasado 28 de enero, informó Mosquera, la institución provincial recibió por registro un requerimiento formal de las clarisas reclamando el pago inmediato de las cantidades acordadas.
"Dicían que había preocupación porque as monxas puideran levar todo. Mais a preocupación por Santa Clara é tal que deixaron pasar os prazos. Un papel pódeselle pasar a calquera, pero todo vai con semanas, meses de atraso", se quejó Mosquera quien apuntó que, al no existir una partida específica en el presupuesto para hacer frente al abono, el gobierno provincial tuvo que buscar una solución con urgencia.

Domínguez defendió que el expediente contó con informes técnicos, tasación y fiscalización económica, además de un diálogo "constante y leal" con la comunidad de las clarisas.
"Es un antes y un después en la defensa del patrimonio de Santa Clara", concluyó, "un compromiso para proteger hoy lo que es de todos y garantizarlo a las generaciones futuras".
El vicepresidente Rafa Domínguez subrayó que la adquisición forma parte del proyecto para convertir Santa Clara en la nueva gran sede cultural del Museo. "No tendría sentido recuperar el continente sin proteger el contenido", afirmó.
En este marco, la institución trabaja ya en la puesta en marcha de visitas guiadas al convento y en su incorporación al programa Artes Vivas de la Bienal de Pontevedra este verano, mientras avanzan los estudios para la rehabilitación integral del recinto.
