El vicepresidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, visitó este miércoles el Centro de Información a la Mujer (CIM) que comparten los municipios de A Lama, Fornelos de Montes y Cerdedo-Cotobade para reconocer y dar conocer el trabajo del servicio y de sus dos trabajadoras y, de paso, aprovechó para manifestar su contrariedad con la decisión de Ponte Caldelas de cerrar sus instalaciones a cambio de contar con el servicio de una abogada especializada en violencia de género.
Rueda considera que las explicaciones aportadas por el alcalde de Ponte Caldelas, Andrés Díaz, para el cese de la actividad son "bastante absurdas" y "non se sosteñen" y pregunta a los máximos responsables del PSOE y BNG, partidos integrados en el tripartito que gobierna el municipio, por su postura en relación con esta situación. Dirige su pregunta en específico a la portavoz nacional nacionalista, Ana Pontón, y a la presidenta socialista de la Deputación Provincial, Carmela Silva.
Según ha indicado en declaraciones a los medios en A Lama, quiere saber si a Pontón y Silva "lles parece normal" el cierre y "lles parece que non merece ningún comentario", pues ninguno de los dos partidos ha realizado valoraciones sobre el particular mientras apoyan un gobierno municipal que permite que "as mulleres queden desasistidas".
Rueda recuerda que la Xunta de Galicia lleva años aportando fondos para el CIM de Ponte Caldelas y que recibe la misma ayuda que otros centros que funcionan perfectamente, de modo que le pide al alcalde que explique qué le llevó a tomar una decisión que "non ten explicación lóxica" y que, para él "queda claro que foi por motivación política".
Además, insiste en que "que esta decisión se tome cando se coñece un repunte das mortes de violencia machista é inexplicable".
El vicepresidente defiende que este tipo de centros son una "axuda fundamental" para las mujeres víctimas de violencia de género y considera que "se entende moi mal" que haya concellos que opten por cerrarlos y que entiendan que es mejor que una sola abogada atienda a las víctimas un día a la semana que la existencia de una psicóloga y una letrada cinco días a la semana como ocurre en los CIM.