Carlos Fontán Ruiz y Javier Mori De Soignie, responsables de la Sala Zennet, situada en el Club Naval de Pontevedra, garantizan a su clientela que seguirán abiertos con normalidad.
Realizan esta afirmación a raíz de la publicación en Diario de Pontevedra de una resolución de Portos de Galicia ordenando el cese de su actividad como discoteca. Estos dos empresarios aseguran que tienen licencia como café-espectáculo y "cumplen" todas las exigencias, de modo que no cerrarán.
Fuentes oficiales de Portos de Galicia confirman a PontevedraViva que la sala no tiene que cerrar, sino cesar en su actividad como discoteca. Siempre y cuando cumplan con los requisitos marcados para un café-espectáculo, podrán seguir funcionando con normalidad.
El origen de este conflicto son una serie de denuncias vecinales. Este negocio abrió el 5 de octubre, pero ya meses antes anunció cuál sería su actividad. Tras aquel anuncio, en mayo, llegó la primera denuncia. Faltaban casi cinco meses para abrir.
Desde entonces, se han sucedido varias, primero de un único vecino, luego de un segundo y recientemente ya como comunidad de propietarios de un edificio situado en la avenida de Uruguay, casi enfrente del Club Naval. En total, suman 33 denuncias y, desde su apertura, una cada fin de semana.
Esas denuncias no son, en realidad, contra la Sala Zennet, sino contra el Club Naval de Pontevedra y Portos de Galicia y los hosteleros afectados apuntan a que el autor inicial fue un vecino que, además, "ostenta un cargo público en el Puerto de Marín".
Esas denuncias llegaron a Portos y, tras revisar la situación del local, decidieron ordenar este cierre de actividad. ¿Los motivos? Que consideran que su actividad no se corresponde con la de un café-espectáculo que tienen autorizado en cuanto potencian el baile entre su clientela y, por lo tanto, son una discoteca, una actividad que nunca podría estar permitida en las instalaciones portuarias. Y que solicitaron licencia de actividad, pero no licencia de obra.
Al respecto, Fontán y Mori insisten en que "tenemos todo legalizado en cuanto a tema de actividad y de obras". Así, en junio Portos de Galicia le dio licencia de actividad y luego el Concello de Pontevedra tanto de obras como de apertura. Indican que no se pidió licencia de obras a Portos porque consideran que esa es una competencia municipal.
Carlos Paz, responsable del Club Naval de Pontevedra, confirma este extremo y añade que "siempre hubo actividad en ese local y nunca se pidió licencia de obras a Portos". Así, asegura que, antes de la Sala Zennet hubo en el primer piso del Club Naval otros negocios de hostelería y para todos ellos pidieron licencia de actividad, pero "nunca licencia de obras".
La primera resolución se remonta ya al mes de noviembre. Se le comunicó al Club Naval, como parte denunciada por ser titular del local que ceden a la Sala Zennet en régimen de concesión durante diez años. Y Carlos Paz asegura que ya desde entonces han respondido a todo lo que le ha pedido Portos.
Así, señala que primero le pidieron regularizar las obras con Portos de Galicia, no solo con el Concello de Pontevedra y les enviaron el proyecto. Luego, les pidieron que ese proyecto debía ser visado por un arquitecto.
Esta misma semana enviaron a Portos el proyecto visado y también otra documentación relativa al estudio de cargas, una cuestión estructural. "Se le envió todo" y ahora confían en que la situación quede resuelta y no sea necesario cerrar ni afecte tampoco a la actividad del Club Naval.
La cuestión relativa a esa licencia no le afecta a la Sala Zennet, pero sí le afecta la forma en la que se regula su actividad. En este punto, insisten en que "no somos una discoteca" y cumplen con las normas en cuanto al horario de cierre y aforo.
A pesar de que también hubo quejas ante la Policía Local, no existe ninguna infracción por esta vía. Así, es habitual que cada fin de semana reciban llamadas vecinales y se presente en la zona, pero nunca confirmaron esas quejas, "no hay denuncias ni de la Policía ni del Concello", aseguran tanto Carlos Paz como los responsables de la Sala Zennet.
Así, este local abre toda la semana y, durante los fines de semana, alargan su horario hasta las 5.30. Aseguran que son escrupulosos y lo cumplen. Esa parte no se discute, lo que sí entra en debate es cómo se desarrolla la actividad, en cuento a que se permita y potencie el baile dentro del local. "Nosotros no tenemos una pista de baile", insisten los dos hosteleros.
Además de haber denuncias ante Portos, también las hay ante el Concello de Pontevedra, Costas y el Parlamento Europeo. "Nos denuncia en todos lados, pero bueno, es libre de denunciar", indican estos dos empresarios, que añaden que este vecino alega que, con su apertura, "se devalúa su piso". Consideran que "es una cruzada" contra ellos.
Otras quejas recibidas han sido porque la clientela que sale del local "cruza por fuera del paso de peatones", un reciclaje inadecuado o comportamientos incívicos que las personas que acuden a este local luego orinan en la vía pública.
Fontán y Mori aseguran que si, llegado el momento, un juez les obliga a cambiar su actividad o cerrar, acatarán la decisión judicial, pero "no cesamos la actividad hasta que nos lo diga un juez". También avisan que, si eso ocurre, "solicitaremos un lucro cesante por la inversión que se ha hecho y los 10 años que nos quedan aquí de contrato por una rentabilidad de la que se nos está privando".