Decenas de paraguas se abrieron este 25 de julio para acompañar a la figura del Santiaguiño do Burgo durante la histórica procesión en la que se ofrece la primera cosecha recogida de uvas y maíz.
La tradición afirma que el apóstol Santiago durante su recorrido llegó a la casa de A Santiña en donde paró para descansar y una familia de este barrio, los Couto, le ofreció ayuda y alimento. Desde entonces, según la cultura popular, aquí madura antes el fruto de los viñedos.
En esta ocasión, la comitiva tuvo que hacer frente al chubasco que caía durante el recorrido por el entorno de la parroquia con los portadores trasladando el santo, que cuenta con numerosos devotos en este barrio. Un año más, no faltaron a esta cita religiosa los menores vestidos con trajes de Primera Comunión.