El gobierno municipal ya tiene listo el borrador del presupuesto para 2018. Se trata de unas cuentas que han sido entregadas este viernes a la oposición y que, según el Concello, permitirán recuperar la normalidad en los plazos de aprobación y en la capacidad de gestión de Sanxenxo.
Ascenderán, organismos autónomos incluidos, a 31,9 millones de euros. Supone un notable incremento con respecto al de 2017, que fue de 22,7 millones.
El alcalde destaca que, tras su llegada a la Alcaldía, han tenido que redactar dos presupuestos en tan solo cinco meses para ponerse al día.
Las principales partidas volverán a ser la de personal (7,75 millones de euros) y gastos corrientes (9,45 millones), mientras que las inversiones ascenderán en total a 12,76 millones.
Las inversiones propias del Concello serán 3 millones y se distribuirán en planes directores para servicios básicos, red viaria, servicios sociales, educación, cultura, turismo y deportes.
Además, se solicitará un préstamo de 3 millones para la expropiación de la zona verde de la rúa das Cunchas. De otras administraciones vendrán otros 2,3 millones, a razón de la ayuda de 1,2 millones solicitada a Fomento para la rehabilitación del Pazo Quintáns -que incluye otros 340.000 euros del Concello- y los 1,12 millones del Plan Concellos de la Deputación.
Sanxenxo pediría un segundo préstamo, de 1,5 millones, en caso de que se desbloqueen proyectos como la mejora de la calle Progreso o el edificio cultural de Vilalonga.
Otro aspecto destacable del nuevo presupuesto, según el Concello, es la consolidación de la plantilla municipal ya que se contempla la reposición de las plazas vacantes por jubilación, las que se crearon en el presupuesto del 2016 pero que todavía no han sido ocupadas, y otros acuerdos del recién consensuado convenio colectivo.
En el capítulo de ingresos, por último, Sanxenxo prevé 9,27 millones de euros en impuestos directos e indirectos y otros 8,5 millones en tasas por servicios públicos. Otros 7,71 millones llegarán vía transferencias corrientes.