El Instituto Tecnolóxico para o Control do Medio Mariño de Galicia (Intecmar) ha dado luz verde este jueves a la reapertura del polígono Bueu B en la ría de Pontevedra.
Esto se produce tras confirmar que el episodio de toxinas lipofílicas, que comenzó en agosto, ha remitido.
Con esta decisión, todos los polígonos de mejillón de la ría quedan abiertos, lo que permite que la extracción y comercialización del producto se reanuden con total normalidad y seguridad.
Las muestras realizadas por los técnicos del Intecmar han indicado que las concentraciones de estas toxinas en los mejillones han descendido, asegurando que el producto es seguro para el consumo.
Así, la ría de Pontevedra se suma a la de Arousa, que ya había abierto todos sus polígonos la semana pasada, consolidando la recuperación de la actividad mitilicultora en las principales zonas productoras de Galicia.
En la ría de Vigo, por ahora, siguen cerrados tres polígonos en la zona de Liméns, en la boca norte de la ría.
Las condiciones meteorológicas adversas de los últimos días han dificultado la toma de muestras, pero el Intecmar continuará el seguimiento hasta contar con datos que permitan abrirlos de manera segura.
La Consellería do Mar recuerda que el sistema de control y vigilancia del Intecmar garantiza la seguridad de los productos del mar gallegos, reforzando la confianza de los mercados y protegiendo a los consumidores, al mismo tiempo que contribuye a la sostenibilidad del sector acuícola.
BANCOS MARISQUEROS
La conselleira do Mar, Marta Villaverde, se reunió este miércoles con las federaciones galega y provinciales de confrarías de pescadores para abordar la situación de los bancos marisqueros tras las intensas lluvias y avanzar en la elaboración de un baremo para regular el marisqueo a pie.
Villaverde destacó la importancia de mantener un contacto periódico con el sector para garantizar un acceso ordenado y equilibrado a la actividad, mientras los técnicos de la Xunta continúan vigilando parámetros como salinidad, temperatura y pH para evaluar posibles riesgos para la supervivencia de los moluscos.
La Consellería del Mar se compromete a seguir monitorizando la evolución de los bancos y a reunirse de nuevo con las confrarías una vez se disponga de una evaluación más completa, para acordar medidas conjuntas si fuera necesario.